Salteños no tan santos

En Argentina son más de 100 los sacerdotes, hermanos y hermanas que han sido denunciados públicamente. Aquí la lista de los curitas de Salta. (Gabriela Hernández)

 

En esta nota vamos a hablarle de personas eclesiásticas nefastas que han aprovechado la confianza que brinda la iglesia a algunos fieles para incumplir los siguientes mandamientos: VI) No cometerás actos impuros, VIII) No darás falso testimonio ni mentirás.

  1. IX) No consentirás pensamientos ni deseos impuros y hasta el V) No matarás, ya que han matado a personas en vida.

Cometieron abusos de personas ante los ojos de su Dios. La información fue recolectada por «Bishop Accountability» (Responsabilizar a los obispos) para recordar lo terrible de sus actos.

En Argentina son 100 los sacerdotes, hermanos y hermanas que han sido denunciados públicamente. Aquí los casos salteños.

 

Padre José Carlo Aguilera (arquidiócesis de Salta)

Reconocido capellán de la Universidad Católica de Salta y párroco del barrio Santa Lucía de esa provincia hasta marzo de 2019. Un informe noticioso reveló en febrero de 2019 que Aguilera se encuentra bajo investigación eclesiástica desde 2018 por presuntos abusos sexuales. Según se informa, la Iglesia está examinando las denuncias efectuadas por cinco víctimas y ya existe un proceso canónico en marcha. En marzo de 2019, Aguilera fue detenido y acusado por la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual de abusar sexualmente de dos menores. Los presuntos abusos se produjeron en el pueblo de Campo Santo hace unos 20 años. El intendente de Campo Santo declaró ante la fiscal que a finales de la década de 1990 había advertido al entonces arzobispo de Salta, Moisés Blanchoud, sobre la conducta sexual inapropiada de Aguilera. El 24 de abril de 2019, el tribunal dictaminó que los delitos no estaban prescritos. La fiscal salteña que lleva adelante el caso señaló que el arzobispo Mario Cargnello se había negado a entregar documentación relacionada con los presuntos crímenes cometidos por Aguilera. El arzobispo le dijo a la fiscal que dicha documentación debía solicitarse a la Santa Sede.

 

Padre Néstor Aramayo (Dioscesano)

 

Declarado culpable en 2017 por un tribunal eclesiástico de abusar sexualmente de una adolescente. Aramayo era su confesor y abusó sexualmente de ella durante los cuatro años de la escuela secundaria, desde que tenía 14 años y hasta los 18. En marzo de 2017, las autoridades eclesiásticas argentinas sentenciaron a Aramayo a una pena de dos años de suspensión del ejercicio público del ministerio sacerdotal. El sacerdote cumplió su sentencia en marzo de 2019, por lo que queda habilitado para volver a la actividad religiosa, previa aprobación del arzobispo de Salta Mario Cargnello.

 

Padre Abel Eduardo Balbi (arquidiócesis de Salta)

 

Las denuncias contra Balbi por abuso sexual de menores se hicieron públicas por primera vez en informes de prensa publicados en octubre de 2018. Una de las víctimas buscó la ayuda del Arzobispado de Salta hace siete u ocho años, pero la «echaron y le dijeron que dejara de inventar cosas», según afirma su hermano. La víctima terminó suicidándose en 2012.

 

En la década de 1980, Balbi estuvo a cargo de la parroquia de la localidad de Joaquín V. González, en el departamento de Anta, y en la década de los noventa fue párroco de Villa Primavera. En abril de 2019, el nombre de Balbi figuraba en el sitio web del Arzobispado de Salta y se menciona que trabaja fuera de la arquidiócesis, en la Capital Federal. Se dice que está siendo investigado por las autoridades federales.

 

Padre Alessandro de Rossi Arquidiócesis de Salta, enviado desde Roma Italia

Sacerdote de origen italiano, ordenado en 1994. Detenido por Interpol en Italia el 31 de diciembre de 2014 bajo el cargo de haber abusado sexualmente de un adolescente de 14 años durante tres años mientras se desempeñaba como misionero en una parroquia de Salta, Argentina. Los supuestos abusos se produjeron en los años 2010. De Rossi habría abusado de varias otras víctimas. Según parece, el sacerdote organizaba fiestas para niños en las que servía alcohol y obligaba a sus víctimas a participar en orgías. Los niños provenían de familias de la zona que contaban con escasos recursos.

 

En el momento de su detención en Italia, De Rossi ejercía el cargo de párroco en una parroquia de Roma. Las autoridades italianas rechazaron la solicitud de extradición presentada por Argentina. El sacerdote negó su culpabilidad, y no se sabe si los fiscales italianos lo sometieron a un proceso penal. En abril de 2019, De Rossi figuraba como sacerdote activo de la diócesis de Roma. Según el sitio web de la diócesis de Roma, se lo puede contactar a través de una parroquia local y trabaja como capellán en un asilo de ancianos en Roma.

 

Padre Emilio Inmundo Lamas

 

Los presuntos crímenes de Emilio Raimundo Lamas se hicieron públicos en septiembre de 2018, cuando la agencia de noticias Infobae publicó grabaciones de audio realizadas y proporcionadas por una víctima que afirma haber sido violada por Lamas cuando era menor de edad.

 

Una de las grabaciones fue el testimonio de la víctima ante el tribunal arquidiocesano en diciembre de 2016. La otra grabación fue una conversación que mantuvo la víctima en 2017 con el padre Alejandro Pezet, un sacerdote salteño que había participado como notario en el proceso eclesiástico.

 

En su testimonio, la víctima describe haber sido violada por Lamas en 1992, cuando tenía 16 años. Lamas era el nuevo párroco de Rosario de Lerma, en la provincia de Salta, y la víctima realizaba tareas parroquiales. Un día, Lamas le pidió al joven que lo acompañara en un viaje de dos días al pueblo rural de Alfarcito, en las alturas salteñas, donde Lamas iba a dar misa en las fiestas de la Virgen. Fue entonces cuando ocurrió la supuesta violación.

 

En la grabación de la conversación que mantuvo la víctima en 2017 con Pezet, el notario le cuenta que Lamas había admitido haber abusado de él y de otros, y que había pedido la dimisión del sacerdocio.

 

A principios de octubre de 2018, una segunda víctima se atrevió a salir a la luz pública, alegando haber sido violada por Lamas en la parroquia de Rosario de Lerma cuando contaba con tan solo 11 años. (Otros informes noticiosos indican que la segunda víctima tenía 13 o 14 años cuando se cometió el abuso).

 

El 16 de octubre de 2018, Lamas fue detenido por violación de menores. El fiscal solicitó al arzobispo de Salta, Mario Antonio Cargnello, que entregara las actas del juicio eclesiástico que se le había realizado a Lamas. El arzobispo se negó, señalando que la dueña de las actas es la Congregación para la Doctrina de la Fe, radicada en Roma. Como justificación jurídica para no revelar dicha información, Cargnello citó el concordato firmado en 1966 entre la Santa Sede y el Estado argentino. El tribunal falló a favor del arzobispo.

 

En diciembre de 2018, el fiscal solicitó que Lamas fuera juzgado por tres delitos: abuso sexual con acceso carnal agravado (por ser sacerdote), abuso sexual simple y corrupción de menores.

 

En abril de 2019, el abogado de las dos víctimas afirmó que volverá a pedir las pruebas recogidas por la Iglesia en sus investigaciones internas del caso Lamas.

 

Según los datos de los que se dispone en abril de 2019, Lamas se encuentra bajo arresto domiciliario en Salta mientras avanza el proceso penal en su contra. Anteriormente había estado trabajando como misionero en el pueblo de Villamontes, en la provincia boliviana de Tarija, adonde había sido enviado por el arzobispo de Salta en 2010.

 

Alicia Pacheco «Hermana Micaela»

Alicia Pacheco, conocida como la hermana Micaela, fue detenida en diciembre de 2016 e imputada por «abuso sexual gravemente ultrajante» de una niña de 13 años, que estaba estudiando para ser confirmada por la pequeña orden religiosa de los Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, a la cual pertenecía Pacheco. La presunta víctima señaló que los hechos ocurrieron entre 2004 y 2005, en su domicilio y en las instalaciones de la parroquia de la Santa Cruz en Salta. La orden fue fundada en 1996 por el padre Agustín Rosa Turino, quien también fue detenido en diciembre de 2016, acusado de amenazas, corrupción económica y abuso sexual de un adolescente y de una exmonja que trabajaba con él. Según se informó en agosto de 2017, Pacheco fue puesta en libertad hasta que la causa sea elevada a juicio después de que se dictaminara que «no tenía el perfil de la agresora sexual» y se citara «la conducta sexual temprana e impropia» de su denunciante

 

Padre Felipe de Jesús Parma (Arquidiócesis de Salta)

Ordenado en 2007. Trabajó en parroquias de Campana y Garín antes de ser designado como párroco de la parroquia Exaltación de la Cruz en Puerto Santa Cruz. Durante seis años, Parma estuvo a cargo del Instituto María Auxiliadora, una casa en las dependencias de la parroquia que albergaba a adolescentes de 12 a 18 años que aspiraban a ser sacerdotes. En 2014 fue enviado a Barcelona, España, donde fundó una casa afiliada a su orden, los Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, que había sido fundada en la década de 1990 en Argentina por el padre Agustín Rosa. En diciembre de 2016, Parma fue acusado públicamente de haber abusado sexualmente de un alumno de 16 años del Instituto María Auxiliadora en 2012. Su denunciante manifestó que Parma era una persona violenta. El exalumno afirmó además haber sido abusado sexualmente por el fundador de la orden y el superior de Parma, el padre Agustín Rosa. El joven señaló que habló con Rosa para contarle lo sucedido y que este le pidió que perdonara a Parma, para luego abusarse de él también. Rosa fue detenido en Argentina acusado de abuso sexual de menores en diciembre de 2016. Parma se quedó en España.

 

Padre Martín Paz

Fue separado de sus funciones eclesiásticas en mayo de 2003 por el arzobispo de Salta,  Monseñor Mario Cargnello, luego de que una joven de 17 años de edad, a la que Paz había dejado embarazada, tuviera un aborto en el quinto mes de embarazo. Paz ejercía en una parroquia de La Merced, provincia de Catamarca. Hasta febrero de 2014, Paz todavía seguía figurando en la lista de sacerdotes diocesanos del sitio web del Arzobispado de Salta.

 

Padre Agustín Rosa Torino

 

El padre Agustín Rosa Torino está a la espera de un juicio por cargos relacionados con tres denuncias de abuso sexual presentadas por exmiembros de su congregación, incluyendo una monja y dos hombres que sostienen que fueron abusados cuando eran adolescentes. Rosa Torino es un exalumno salesiano que fundó la orden de los Discípulos de Jesús de San Juan Bautista en 1996. Fue detenido el 21 de diciembre de 2016. Tras nueve meses en la cárcel, fue dejado en libertad y se le otorgó el arresto domiciliario en septiembre de 2017. Es posible que Rosa Torino sea juzgado durante la segunda mitad de 2019. El Vaticano inició una investigación relacionada con su caso en 2015. Si bien no fue expulsado del estado clerical, se ha retirado del ministerio activo.

 

Padre Gustavo Zanchetta Diócesis de Orán

 

Nombrado obispo de Orán el 23/7/2013. Este fue uno de los primeros nombramientos episcopales del papa Francisco, con quien Zanchetta ha dicho que tiene «una relación muy cercana». Líderes laicos de su antigua diócesis de Quilmes protestaron públicamente en contra del nombramiento, haciendo referencia a sus presuntos desmanejos económicos y abuso de poder. Zanchetta renunció sorpresivamente a su cargo de obispo de Orán el 29/7/2017, abandonando la diócesis «en cuestión de horas», sin celebrar siquiera la tradicional misa de despedida. En una carta breve dirigida a la comunidad, Zanchetta atribuyó su repentina renuncia a problemas de salud, pero los medios de comunicación locales dieron cuenta de presuntos desmanejos económicos por parte de Zanchetta y del rígido trato que habría dado a sacerdotes respetados. El 19/12/2017, el Vaticano anunció el nombramiento de Zanchetta como Asesor de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA), la oficina que gestiona más de 5000 propiedades pertenecientes el Vaticano y otros holdings financieros. El cargo para el que fue designado Zanchetta, «asesor», no había existido anteriormente; fue creado exclusivamente para él, supuestamente por órdenes del Papa. El 28/12/2018, el diario salteño El Tribuno reveló que Zanchetta presuntamente habría abusado sexualmente de seminaristas. El Vaticano anunció el 4/1/2019 que Zanchetta renunciaría a su cargo mientras se investigaban las acusaciones en su contra; un portavoz señaló que las denuncias habían llegado por primera vez a conocimiento del Vaticano durante el otoño de 2018. Esta afirmación se contradice con un artículo publicado en El Tribuno, en el que se señala que los sacerdotes de Orán habían informado al nuncio papal Emil Tscherrig en 2015 acerca de las presuntas conductas sexuales inapropiadas del obispo con seminaristas. En un informe de AP publicado el 20/1/2019, el ex vicario general de Orán dijo que el Papa se había reunido con Zanchetta en 2015 y en 2017 para discutir las acusaciones. El Vaticano negó una vez más que se habían realizado denuncias de abuso sexual anteriormente.

Horacio Chauque Perales, denunciado en dos oportunidades por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado y abuso sexual con acceso carnal agravado.

Con Videla

Desde la página » Red de sobrevivientes de abuso eclesiastico de Argentina» recordaron que el 24 de marzo gran parte de la iglesia colaboró con la dictadura: “En el 45° aniversario del Golpe Cívico – Eclesiástico y Militar que instauró un régimen de persecución y tortura, recordamos y visibilizamos el silencio atroz, cómplice y criminal del poder de la Iglesia Católica. La Dictadura Clerical hoy sigue en pie, silenciando y arruinando vidas. Maniatando y torturando a lo largo y ancho de nuestro país, infancias, juventudes y sueños. La Iglesia sigue siendo un criminal impune”.

 

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