Mientras el micro universo de los banqueros fondea la tabla, junto a los beneméritos magistrados, en Mitre 550 se avecina un martes en el que estas cuestiones expondrán la dispersión de posiciones de sus diferentes integrantes. En tal escenario convive una iniciativa que dispone un relevo en funciones incumplidas por el Macro, con otra que parece dirigida a sacar a esta entidad financiera del abucheo generalizado de los salteños.
Una encuesta realizada por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica precisó que el 90,3 % de los argentinos afirma que el Estado debe dirigir e impulsar la economía, mientras que el 52,5 % aborrece el rol de los banqueros en la actual cuarentena. Algunos de estos datos fueron el eje de una nota publicada en nuestra edición en papel, recordamos por cualquier interés para ampliar sobre este panorama.
Yendo al grano de la sesión prevista para este martes, 12 de mayo, Diputados ahondará en proyectos contrapuestos que se propondrán para la discusión, si bien ninguno cuenta aún con dictamen de comisión. Son el agua y el aceite, en términos conceptuales. Uno de ellos, firmado por el diputado Pedro Sández, propondrá la creación de un Banco de Fomento y Desarrollo que tendrá la condición de ser una entidad autárquica y específicamente orientado a apuntalar a la Pequeña y Mediana Empresa (también a cooperativas y mutuales).
El legislador anteño entrevió esta entidad que tácitamente marca funciones incumplidas por el todavía agente financiero del Estado salteño. Específicamente como “respuesta urgente ante la situación de emergencia que estamos viviendo con motivo de la pandemia del virus Covid19 el cual si no se toman los recaudos necesarios prácticamente terminará con gran parte de nuestra economía local”.
Sández partió de la trazabilidad que remite a la total parsimonia y desinterés del Macro para insinuar siquiera un “plan para su reactivación inmediata” que quedaron a la intemperie crediticia, en vistas de haber quedado a merced de “una entidad burocrática y sin finalidad social” encarnada por el Macro y los demás bancos.
En dirección opuesta, el ala legislativa de los renovadores como Cristina Fiore, Franco Hernández Berni y Baltasar Lara Gros (al parecer abdicó del pejotismo, en cuyas listas compitió para la senaduría provincial y quedó a 8 puntos del ganador) va por una senda redentorista de Jorge Brito y sus muchachos. Esta iniciativa instará a que se otorgue una autorización al Ejecutivo provincial “a negociar líneas de créditos con el Banco Macro S.A.”, a fin que asista a PyMEs que hayan declinado drásticamente en “sus ventas y no puedan afrontar sus obligaciones laborales”
Según la juramentación enunciada por la troika renova (¿?) “hay consenso general de que los distintos estamentos de gobierno deben impulsar políticas de fomento por el tiempo que dure la cuarentena para disminuir el impacto económico de la misma”. El hecho es que el Macro fue una de las firmas del sector financiero a las que Casa Rosada exhortó a otorgar créditos subsidiados a tasa 0 –antes al 24 % anual-, pero igual no se extendieron brazos vertiginosos desde esta entidad para concretarlos.

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