A más de un mes del reinicio de clases y luego de que el conflicto docente jaqueara al ministro de Educación, el gobierno vuelve aponer en peligro el armisticio logrado. Sin diálogo serio con la Asamblea de Docentes Unidos y con problemas en la liquidación de los aguinaldos, los educadores se ponen alertas. (Gonzalo Teruel)

Sordos ruidos oír se dejan. No son, como se enseña en la escuela primaria, las huestes de San Martín que se preparan para la batalla sino las quejas y reclamos de la asamblea docente. Denuncian que sordo es el gobierno. También ciego y mudo.

Tras el levantamiento del paro que mantuvo casi 50 días sin clases a las escuelas de la provincia hubo sólo un par de encuentros entre funcionarios de gobierno y referentes docentes. “Algunos secretarios -encabezados por el de Gestión Administrativa de Educación, Alejandro Gaudelli- nos recibieron el 15 de mayo pero no avanzamos demasiado. Dijeron que nos volverían a convocar pero no lo hicieron”, lamentó Cristina Foffani, dirigente de Tribuna Docente.

Así las cosas, la “mesa de trabajo” que debería haberse conformado para avanzar en la búsqueda de soluciones sigue sin funcionar y sólo hubo algunos pocos contactos entre el gobierno y sus dirigentes docentes afines como Patricia Argañaráz de la ADP y Víctor Gamboa de SITEPSA.

El malestar docente crece y suma un elemento clave en la amenaza de un nuevo paro: la liquidación del aguinaldo que fue, según denuncian, poco clara y distinta a la acordada de palabra meses atrás. “Calcularon el aguinaldo sobre el básico y algún ítem más pero no sobre todo el ingreso”, explicó Foffani. En el mismo sentido se expresó el referente de DASA, Maldonado Claure. “El gobierno faltó a su palabra, ni siquiera cumplió con los dos primeros puntos que se habían acordado: uno de ellos responde al pago del aguinaldo sobre el sueldo de bolsillo”, enfatizó y confirmó que “después de la reunión del 15 de mayo, con funcionarios de segunda y tercer línea, no hubo más diálogo”.

Según docentes consultados por Cuarto Poder, el aguinaldo -adelantado un par de semanas por decisión del ministro de Economía, Carlos Parodi- se dedujo del sueldo básico y del ítem artículo 449, un adicional que beneficia desde hace una década a los trabajadores con menos de 15 años de antigüedad. De esta manera, quedaron sin mejora todos los maestros y profesores con antigüedad superior.

Otro de los puntos, incluidos en la pasada negociación, que reclaman los docentes es la disminución de la carga horaria sin perjudicar el ingreso. “El gobierno se había comprometido a avanzar en la disminución de 66 a 45 horas pero no lo hizo”, aseguró desde Orán Samuel Huerga, también de Tribuna Docente. Según advierten en la asamblea, “el gobierno sabe que si baja las carga horaria, tiene que subir lo que paga por cargo testigo y ahí se produciría un verdadero aumento a todos los educadores pero no lo hizo”.

Los componentes del aguinaldo, las cifras remunerativas y la carga horaria son algunos de los temas pendientes en la negociación salarial docente. También están pendientes otros aspectos vinculados con la infraestructura educativa. “No hicieron nada y las escuelas se caen a pedazos”, denunció Foffani. En las últimas semanas la realidad parece darle la razón.

En Isonza, en el interior profundo de la provincia, el viento se llevó parte del techo de la escuela. “No hay que lamentar heridos ni víctimas porque ocurrió en horas de la madrugada”, informó el subsecretario de Defensa Civil, Víctor Ola Castro. Sin llegar a la voladura de techos, en la céntrica escuela Alberdi debieron clausurar dos aulas y un pasillo. La vicedirectora Catalina Núñez advirtió que todo el edificio corre peligro de derrumbe pero que las aulas clausuradas “son la de mayor gravedad” y reconoció que los gabinetes de Psicopedagogía y Música “fueron trasladados al depósito donde se guardan los elementos de Educación Física”.

Por su parte, el ministro Dib Ashur busca mostrarse al margen de los reclamos y activo en su gestión. En las últimas semanas, por ejemplo, entre otras actividades, firmó un convenio con el intendente Federico Parra para realizar mejoras en una escuela de San Lorenzo; encabezó la campaña “Analfabetismo 2020” que busca la total alfabetización de la provincia para esa fecha; participó de la entrega de libros sobre concientización ambiental a más de 100 establecimientos públicos y privados de la ciudad; y junto con el gobernador Juan Manuel Urtubey inauguró un nuevo edificio escolar en Atocha.

Una nueva huelga

La asamblea docente tiene decidido no volver a las aulas tras el receso invernal que comienza el 7 de julio. “Desde que levantamos el paro, el gobierno sólo tomó decisiones unilaterales e inconsultas y no resolvió ningún problema”, aseguran los maestros. Advierten que en un nuevo plenario, el 5 de julio en Rosario de la Frontera, confirmarán la medida de fuerza a partir del 21 de julio.

Fuentes cercanas al ministro Roberto Dib Ashur dicen no entender el reclamo y consideran que los aumentos salariales otorgados por la provincia superan ampliamente a la media nacional. “El incremento del sueldo de bolsillo para el maestro que recién inicia fue bien superior al 30%”, señaló un colaborador del ministro.

“Siempre estamos abiertos al diálogo”, dijo el colaborador repitiendo las palabras de su jefe. Sin embargo, no pudo asegurar que en corto tiempo vuelvan a reunirse con la asamblea docente.

En la asamblea docente, pese a las defecciones sufridas, se sienten fuertes y dicen contar con respaldo y simpatía popular para reanudar el conflicto que después de las vacaciones de invierno contará con un nuevo símbolo: una “carpa blanca” que se instalará en la Plaza 9 de Julio.