En Salta el cierre de listas de cara al 4 de julio evidencia una fractura interna dentro de dos alianzas que se presentarán. Daniela Planes dirigente del PTS consideró como un “grave error” no poder llegar a una lista unitaria.

Las alianzas reconocidas por el Tribunal Electoral en Salta dentro de la izquierda son dos: Alianza “Frente de Izquierda y de Trabajadores  Unidad”: 1. Partido Movimiento Socialista de los Trabajadores. 2. Partido de Trabajadores por el Socialismo y la Alianza “Frente Partido Obrero – MAS”: 1. Partido Obrero.- 2. Partido Movimiento al Socialismo (MAS).

Mientras el FIT-U contará entre sus filas con los históricos Del Pla, López y Foffanni, junto al PTS de Daniela Planes y el MST de Andrea Villegas; la corriente altamirista del partido, encabezada por Violeta Gil y Gabriela Jorge suscribió el acuerdo nacional sellado con el nuevo MAS, que debutará electoralmente en la provincia.

Ambas alianzas han reconocido en términos generales emprender una dura pelea contra los partidos que históricamente gobiernan la provincia a favor de los poderosos, sin embargo en esta oportunidad no han podido llegar a un acuerdo que finalmente los convoque unidos en una misma alianza que combata de lleno con este régimen y se puede advertir que estas diferencias no saldadas producirán un profundo quiebre en votantes.

Dos alianzas, un grave error

Daniela Planes dirigente del PTS consideró como un “grave error” no poder llegar a una lista unitaria: “Ante el gran desafío que tenemos por delante desde el PTS insistimos a las y los compañeros del Partido Obrero Tendencia y del Nuevo MAS a unir en una única alianza a la izquierda clasista, sin embargo, su negativa la consideramos  un grave error, en el marco de la batalla que hay que desplegar para enfrentar a un mismo régimen oligárquico”, señaló.

Señaló que el PTS desplegó una intensa labor para lograr la unidad de toda la izquierda en listas comunes buscando que se sumen las y los compañeros del Partido Obrero Tendencia que conduce Jorge Altamira y el Nuevo MAS. Ante esto, Planes afirmó que «la propuesta unitaria se la hicimos llegar a las y los compañeros por todos los medios posibles, a través de comunicados, artículos en la izquierda diario, reuniones por Zoom con dirigentes de la Tendencia como también durante un acto por el primero de Mayo que en Jujuy hizo el PO(T) en la Plaza Belgrano donde nuestro compañero, el diputado proscripto, Gastón Remy, propuso que en esa provincia como en Salta se una toda la izquierda porque se trata de enfrentar a un mismo régimen. Por eso, la negativa a la unidad de las y los compañeros del PO(T) y del Nuevo MAS que terminaron presentando una alianza por separado, consideramos que constituye un grave error. De esta forma lo que une al PO(T) y al Nuevo MAS es su oposición al FIT, trabajando así para el régimen y los partidos patronales».

“Se trata de presentar batalla con un programa de salida a la crisis y al ajuste a favor de la clase trabajadora frente a un gobierno que con sus aliados pretende hacer una reforma de la Constitución con tal de mostrar que cambia algo pero para preservar en el fondo los privilegios de un puñado de familias tradicionales que desde hace décadas se acomodan en el Estado y multiplican sus negocios», finalizó Planes.

Desde la otra alianza

El referente Julio Quintana explicó según su perspectiva que este llamado a conformar una única lista se trata de una “cáscara vacía”: “E llamado público a que integremos el FIT-U era completamente improcedente, porque el PO de Salta ya se encuentra en el FIT-U. Quien está afuera es el sector de Del Plá y compañía, que acaba de anunciar la fundación de otro partido – el Frente de Unidad Trabajadora, que no tiene reconocimiento legal. Convocar a la unidad a un partido que ya está inscripto en un Frente, es el anticipo de una ruptura. En resumen, como lo hemos advertido a tiempo, ‘el globo de ensayo’ del PTS era una preparación de la división – sin principios. El PTS, después de todo, no ha contestado ni refutado nuestra caracterización de la actividad parlamentaria del FIT-U, que no tiene nada que ver con el uso socialista de esa tribuna política, sino que ha servido para ofrecer quórums y votos a proyectos patronales nacionales e internacionales – en este caso el tratado Trump-Netanyahu, firmado por Argentina, cuya ratificación pidió el canciller Solá al Congreso nacional y a las Legislaturas”.

Kriticas

A nivel nacional el dirigente Nestor Pitrola realizó una dura crítica hacia el actual gobierno, señaló que el kirchnerismo está en plena ofensiva, copa el gobierno, decide el rumbo y “radicaliza la administración de Fernández” que hasta es acusado de “chavización”.

“Son rehenes de la clase capitalista para la cual gobiernan. Y del ajuste que comanda las líneas centrales de su política, el del FMI. En el contexto latinoamericano de rebeliones populares, en el contexto de luchas obreras y populares crecientes en el país, este gobierno en crisis quizás sea aún el mejor gobierno para la burguesía, porque la vocinglería kirchnerista garantiza por ahora la cooptación política de las organizaciones obreras y populares para evitar un incendio que cada día tiene más motivos. La cuestión de potenciar un bloque político de independencia de clase mediante la mayor iniciativa del Frente de Izquierda, cuando se sucede semejante crisis política, se levanta no solo como una necesidad para los trabajadores, sino también como una oportunidad. Al servicio de ese objetivo es que les planteamos a todos las compañeras y compañeros del FIT Unidad, a todas las luchadoras y luchadores, un Congreso del FITU para desarrollar con todo, en todos los aspectos de la lucha de clases, el programa transicional de salida de los trabajadores a la crisis”.