Trabajadores municipales de Campo Santo se encuentran en huelga de hambre frente a la legislatura desde el lunes. Reclaman por recortes salariales que realizó en febrero el intendente Mario Cuenca reduciéndoles el 50  por ciento o más en algunos casos. Piden que desde la Cámara de Diputados y Senadores lo citen para dialogar y arribar a una solución.

Los trabajadores sostienen que el intendente nunca los notificó para darles razones del recorte. Si bien ante los medios, Cuenca justificó la medida diciendo que estaba pagando sobresueldos que implicaban una suma de hasta $5 millones de más a sus empleados y había pedido de la devolución del dinero, los trabajadores se negaron a acatar esto e iniciaron medidas de protesta.

Oscar Ibarra  es secretario del interior del gremio UPCN, y acompaña la medida tomada por los empleados,  sostuvo lo siguiente: «Estamos desde el primer momento, hicimos la presentación ante el Ministerio de Trabajo junto al compañero Sergio Del Cont y Carmen Mamaní que son dirigentes de ATE de Campo Santo, reclamando la mala liquidación por parte del municipio. La respuesta fue en todo momento llamar a conciliación obligatoria. El primer día  pedí que se respete el art. 2 de Conciliación Obligatoria que dice que las dos partes se tienen que retrotraer a un estado anterior al conflicto, nosotros no hacer medida de fuerza y el intendente pagar los sueldos como venía pagando en el mes de febrero. En ningún momento lo aceptó, no llegamos a ningún acuerdo y se dio la liberación de las partes».

También explicó: «en el año 2018 el compañero Sergio Del Cont (que está haciendo huelga de hambre) junto a Carmen Mamaní, hicieron un acta acuerdo con el sr. intendente donde todo lo no remunerativo pasaba a remunerativo bonificable y ahí es donde se empieza a producir el levante salarial de todos los trabajadores. A todos se les descuenta el 17, 5 por ciento, después de los 20 años de servicio el salario empieza a despegar, aparte teníamos un 25 por ciento de títulos que nos tienen que pagar y no teníamos un tope de antigüedad por eso hay compañeros que tienen 40 o 44 años de antigüedad pero no tienen años para jubilarse. El pedido que hicimos a la Cámara de diputados y senadores que presentaron la parte técnica contable donde nosotros hacíamos ver que las liquidaciones estaban bien hechas es una reunión con el intendente para solucionar el conflicto. La respuesta del intendente ha sido siempre negativa, le decíamos que teníamos una proyección de sueldo para los trabajadores, él no la acepta, optó por pagar el 50 por ciento de su haber a todos».

La voz de los trabajadores

Gustavo Condorí es empleado municipal, tiene 53 años y realiza tareas de recolección de residuos, se encuentra en huelga de hambre porque cobró la mitad de su sueldo que no llega al básico.  Según lo que plantea junto a sus compañeros, a partir del «blanqueo» de aumentos que antes percibían «en negro», hay 10 trabajadores que sumando 38  o 40 años de servicio han llegado a cobrar con el ítem de antigüedad  entre 120 o 150 mil pesos.

Después de advertir ese incremento, el intendente empezó a recortar salarios diciendo que hubo sobresueldos.  Condorí manifiesta: «él argumenta que no tiene plata para pagar a los empleados municipales porque con dos o tres se le va medio millón de pesos pero eso no es culpa de nosotros, todos estos años hemos venido cobrando 1.200, 3.000, 5.000,8.000, 10.000, o 12.000 pesos mensuales, lo que pasa es que ha castigado a todos por igual. Hay gente que ha cobrado la mitad, tenía préstamos en el banco y les han retenido, hay otros que han cobrado 0 pesos, tengo compañeros que tienen 1,50 o 6 pesos a raíz del recorte. Nosotros pedimos que él nos explique por qué ha hecho recortar eso y nos ha cortado las cabezas a todos por igual. Desde ayer comenzamos con la huelga de hambre ,
porque es injusto.  Desde mi punto de vista a la plata que nos quitó, la quiere ocupar para la campaña política. Vamos a seguir acá hasta que la gente del gobierno lo notifique o lo llame para que podamos tener un diálogo y llegar a un acuerdo».

José Moreno es sereno municipal, tiene 51 años, está en huelga de hambre para apoyar a sus compañeros, «- Cuenca-  no me descontó mucho, 1200 pesos, pero hay compañeros a los que les han descontado bastante, el 50 por ciento, Estoy acá a la par de mis compañeros. Eramos 80, el intendente separó el grupo dándole 5 mil pesos a cada uno en negro, quedamos 40, 4 estamos en huelga de hambre para ver qué solución nos da el intendente».

Roberto Reyes realiza tareas de limpieza, tiene 48 años y está en huelga de hambre porque en los últimos meses viene cobrando 1,50 (febrero) , 1, 35  (marzo) y  6 pesos (abril). Su sueldo era de 6.800 pesos. Además tiene dos hijos de 10 y 18 años, comenta que viene subsistiendo mediante la ayuda de familiares: «nosotros le presentamos al ejecutivo municipal muchas propuestas para intentar destrabar esto pero no tiene  ni la más mínima intención, a esto lo llevó al terreno político por eso es que nosotros estamos apostados acá haciendo una huelga de hambre. Él es intendente de Campo Santo, cambió su domicilio y se está postulando como intendente a la ciudad de Gral. Güemes». Opina que el intendente «debería haberse sentado con esos 6 o 7 compañeros que dice que les pagó un sobresueldo»,  asegura  a su vez que tampoco fue así «es una liquidación bien hecha, un sistema que se lo maneja en toda la provincia y que impactó porque él blanqueó ítems, nada más». El recorte no fue de un 10 o 15  sino hasta de un 68 por ciento, es muchísimo».

La exigencia es que el intendente Mario Cuenca se siente junto a los gremios de ATE y UPCN.
La huelga de hambre es la medida que decidieron implementar para hacerse escuchar

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