El Procurador General de Salta habló con Canal 11 sobre los avances en el juicio por el femicidio de Jimena Salas y rechazó versiones infundadas tras la muerte del principal acusado.

A días de haberse iniciado el segundo juicio por el femicidio de Jimena Salas, el caso volvió al centro de la escena judicial y mediática en Salta. Los hermanos Saavedra, señalados por la investigación como posibles coautores del crimen ocurrido en 2017 en Vaqueros, finalmente fueron llevados al banquillo de los acusados. Sin embargo, uno de ellos, Javier Saavedra —el principal sospechoso— no llegó a declarar: se quitó la vida pocas horas antes del inicio del debate oral.

En ese contexto, el Procurador General de la Provincia, Pedro García Castiella, brindó una entrevista exclusiva a Canal 11, donde se refirió a los elementos que sustentan la acusación, pero sobre todo, hizo un fuerte llamado a la responsabilidad institucional frente a las versiones que buscan desacreditar el proceso judicial.

“No voy a permitir que se ensucie la investigación con teorías conspirativas”, afirmó con firmeza el Procurador, al rechazar los comentarios de algunos exfuncionarios que intentan sembrar dudas sobre el suicidio de Javier Saavedra y el rumbo de la causa.

Pruebas científicas y evidencia firme

Durante la entrevista, García Castiella destacó la solidez de las pruebas recolectadas. Mencionó en particular el contundente testimonio de la genetista forense Alejandra Guinudinik, quien confirmó el match genético entre una muestra de ADN hallada en la escena del crimen y el perfil de Javier Saavedra. Esa conclusión, señaló, fue ratificada también por la perito de parte, aunque esta última no se presentó a declarar.

A eso se suman otros indicios: un número de teléfono entregado a una vecina con un dígito alterado, la participación del acusado en el grupo de WhatsApp “Justicia por Jimena Salas” y su seguimiento obsesivo de la evolución de la causa.

Un llamado a respetar el trabajo judicial

Más allá de lo estrictamente probatorio, el Procurador fue enfático al denunciar el impacto negativo de las especulaciones públicas sobre el caso. Sin nombrarlos directamente al principio, apuntó a las declaraciones del ex jefe policial Vicente Cordeiro y del ex procurador Abel Cornejo, quienes deslizaron hipótesis sobre un posible encubrimiento o maniobra en torno a la muerte de Saavedra.

“Es inadmisible que se promuevan teorías conspirativas sin fundamento. Lo más sano sería dejar trabajar tranquilo al fiscal que tiene la causa y al tribunal que debe resolverla”, advirtió.

García Castiella recordó que incluso el abogado defensor de Javier Saavedra, Marcelo Arancibia, reconoció públicamente que su cliente se había suicidado. “Frente a eso, insistir con teorías sin pruebas es no solo irresponsable, sino perjudicial para el proceso y para la familia de la víctima”, dijo.

El nombre de Saavedra en la causa desde 2018

Otro de los puntos fuertes de la entrevista fue el señalamiento del Procurador sobre los orígenes de la hipótesis que involucra a los Saavedra. Según explicó, fue el propio Vicente Cordeyro quien, en 2018, aportó una línea investigativa basada en la similitud entre una perra llamada Bonnie (perteneciente a Javier Saavedra) y un animal que aparecía en una imagen recuperada del celular de la víctima.

“Esa hipótesis fue ignorada por los investigadores de entonces, pero fue retomada con fuerza por los nuevos equipos de trabajo y, junto con otras pruebas, cobró sustento científico y judicial”, aseguró.

Justicia sin interferencias

El Procurador concluyó su intervención insistiendo en la importancia de no contaminar el proceso judicial con versiones sin respaldo:

“Este es un caso que aún tiene un largo camino por delante. Las declaraciones deben surgir del expediente, no de los micrófonos. Lo que más corresponde a una administración de justicia seria es que quienes no tienen responsabilidades procesales en esta causa, guarden silencio”.

Mientras el juicio por el femicidio de Jimena Salas continúa su curso, el Procurador García Castiella  busca preservar la transparencia del proceso, y garantizar que los hechos se esclarezcan sin presiones externas ni interferencias mediáticas.