Ya lo habían anunciado: La 9/34 vuelve al presupuesto

 

El Gobierno nacional y sus socios locales volvieron a ponerle una cifra a una obra que lleva años entre anuncios, contratos y promesas. La autopista Rosario de la Frontera-Metán ya fue licitada, adjudicada y hasta considerada “en ejecución”. Ahora aparece otra vez en el Presupuesto 2027, mientras la ruta sigue esperando.

 

Kim Im Porta

 

Mientras buena parte de los medios nacionales se hacía eco del reclamo del primer mandatario salteño a la Casa Rosada por los fondos para obras, en Salta ocurrió algo bastante más curioso. El matutino de Limache decidió mirar la noticia desde otro ángulo: no el reclamo provincial por la falta de recursos, sino la supuesta generosidad de Nación con la provincia.

La cuenta incluía varias de las obras que el proyecto de Presupuesto 2027 reserva para Salta y, entre ellas, una que tiene todos los atributos para ocupar el centro de la escena: la transformación en autopista de las rutas nacionales 9 y 34, en el corredor comprendido entre Rosario de la Frontera y el límite con Jujuy. Para una de sus secciones, el Gobierno nacional prevé destinar $69.114 millones.

La cifra es importante. También lo es la obra. Probablemente sea la intervención vial más urgente de la provincia y una de las que más veces pasó de anuncio en anuncio. El problema es que hay algo que se parece demasiado a una repetición.

Porque la autopista no nació con el Presupuesto 2027. Tampoco con Javier Milei. Y ni siquiera comenzó como una promesa de campaña libertaria. Cuando el actual gobierno nacional todavía no había llegado a la Casa Rosada, la obra ya tenía licitación, empresa adjudicataria, contrato y un cronograma de ejecución.

La discusión, entonces, no pasa solamente por cuánto dinero promete el Presupuesto 2027, sino por cuánto de todo esto ya se prometió antes.

Una obra que ya tenía nombre, empresa y contrato

En febrero de 2022, Vialidad Nacional abrió la licitación para ampliar a cuatro carriles la RN 9/34 entre Metán y Rosario de la Frontera. El presupuesto oficial rondaba los $10.000 millones y hubo diez empresas oferentes. Entre ellas estaba Vialmani SA, que finalmente resultó adjudicataria.

En junio de ese año llegó el anuncio que parecía cerrar una historia demasiado larga: Vialmani se quedó con el contrato por $7.999.419.256,74, con un plazo de ejecución de 36 meses. El proyecto contemplaba una autopista con control total de accesos, cuatro carriles, platabanda interior, distribuidores y cuatro nuevos puentes. El tramo inicialmente contratado alcanzaba unos 39 kilómetros.

Para octubre de 2022, Vialidad Nacional ya describía la obra como uno de los proyectos emblemáticos del norte argentino. La previsión era transformar 26 kilómetros entre Rosario de la Frontera y Yatasto, con una inversión que el Gobierno nacional estimaba entonces en $12.091 millones. Se hablaba de mejorar la seguridad vial, la circulación y la salida de la producción salteña.

Es decir: cuando Milei asumió en diciembre de 2023, la autopista no era un proyecto que alguien tuviera que descubrir en una planilla. Era una obra que ya había sido licitada y adjudicada. El propio mapa oficial de inversiones del Estado nacional registra hoy su fecha de inicio en 2022, al contratista Vialmani y un plazo de finalización que se extiende hasta 2027.

La diferencia entre aquella promesa y la realidad actual puede medirse también en kilómetros y porcentajes. En una respuesta del Ministerio de Economía de junio de 2025, la obra figura como “Autopista RN Nº9/34 Rosario de la Frontera-Salta/Jujuy”, con 26,1 kilómetros, un monto vigente de $93.929 millones y un avance físico de 0%, mientras el avance financiero era de apenas 1%. El estado administrativo decía, paradójicamente, “en ejecución”.

Ahí aparece una de las particularidades: la aparece formalmente viva durante años y, al mismo tiempo, prácticamente inmóvil sobre el terreno.

Milei también la encontró en el expediente

La llegada del nuevo gobierno no borró la obra de las planillas. Tampoco la convirtió en una iniciativa nueva. La autopista siguió apareciendo en la documentación oficial, mientras su ejecución acumulaba las dificultades propias de la obra pública nacional bajo el nuevo esquema de financiamiento.

En 2024, la Cuenta de Inversión nacional registró dentro del Corredor NOA el proyecto “Corredor NOA: Ruta Nacional Nº 34 Rosario de la Frontera–Límite Salta/Jujuy (BIRF Nº 8810)”. El crédito inicial y el crédito vigente fueron de $220,39 millones, pero el monto devengado durante ese ejercicio fue exactamente cero.

Ese mismo año ocurrió algo todavía más revelador para reconstruir la continuidad administrativa del proyecto. La Dirección Nacional de Vialidad convocó a una audiencia pública para evaluar el impacto ambiental de la “Autopista Ruta Nacional N° 9/34, provincia de Salta, tramo Rosario de la Frontera-Límite Salta/Jujuy, sección IA: Rosario de la Frontera (RN 9 km 1422)-RN 9 km 1449,5”. El expediente era el EX-2023-29127208-APN-DS#DNV y el contratista que aparecía expresamente mencionado era, otra vez, Vialmani SA.

No fue, por lo tanto, una obra que quedó sepultada junto con la gestión anterior. Era el mismo proyecto, con el mismo corredor y el mismo contratista, atravesando la administración de Milei.

Y en 2025 volvió a aparecer la promesa de continuidad. La Provincia informó en mayo que los trabajos de la autopista Rosario de la Frontera-Yatasto se retomaban después de las gestiones realizadas ante Nación. Más tarde, el propio Gobierno provincial señaló que asumiría pagos vinculados a la obra para evitar que las tareas se detuvieran. Mientras tanto, el costo proyectado había dejado muy atrás aquellos $8.000 millones de la adjudicación original.

La inflación, las redeterminaciones y el paso del tiempo explican buena parte de esa diferencia. Pero hay otra variable menos técnica: el tiempo también pasa mientras los presupuestos se suceden.

Una deuda que ya era vieja antes de los libertarios

La transformación de la 9/34 no comenzó en 2022. Mucho antes de la llegada de Milei y bastante antes incluso del actual contrato con Vialmani, el corredor ya figuraba en los planes nacionales de infraestructura. Documentación oficial de años anteriores contemplaba la construcción de una autopista entre Rosario de la Frontera y Metán, dentro de proyectos de intervención sobre el corredor norte-sur. Un informe del Congreso registra incluso una previsión para ese tramo con una inversión estimada de $1.056 millones y una fecha de inicio prevista para enero de 2017.

La obra también pasó por el Plan Belgrano durante el gobierno de Mauricio Macri. En 2019, por ejemplo, se anunció una licitación para trabajos de bacheo, fresado y restitución de carpeta entre Rosario de la Frontera y Metán, con un presupuesto de $366,1 millones. Era bastante menos que una autopista de cuatro carriles, pero formaba parte de la misma larga historia de promesas sobre un corredor que ya entonces cargaba con tránsito pesado, accidentes y deterioro.

Por eso la frase de Sáenz de 2022 —“una deuda histórica con los salteños”— tenía, al menos en términos cronológicos, bastante sustento. La obra venía siendo anunciada desde administraciones anteriores y atravesó distintos gobiernos nacionales sin llegar a convertirse en la vía segura y moderna que se prometía. El problema es que aquella “deuda histórica” encontró finalmente un contrato. Y ese contrato llegó antes de Milei.

Cuatro años después de la adjudicación, el Presupuesto 2027 vuelve a ponerle precio al proyecto: $69.114 millones para una de sus secciones. Según explicó el jefe de Gabinete provincial, Sergio Camacho, la obra que comprende el tramo Rosario-Yatasto tendría un costo cercano a los $160.000 millones, por lo que la partida prevista para el próximo ejercicio no alcanzaría para terminarla.

Así, el anuncio tiene una curiosa virtud: permite presentar como novedad una obra que ya tiene expediente, contratista, antecedentes presupuestarios, audiencia ambiental y varios capítulos de anuncios encima.