Foto gentileza Beatriz Juarez

Fue la más joven expositora en el Congreso de la Nación a favor del aborto legal. Milagros Peñalba contó a todo el país la intromisión de la iglesia católica en Salta y el conservadurismo reinante en el sistema educativo y consideró que “la prostitución es una violación”. (Andrea Sztychmasjter)

Con las limitaciones de una entrevista escrita y no presencial, contamos lo que remitió Milagros Peñalba a través de las respuestas de algunas de las preguntas que le fueron enviadas vía correo electrónico. El año pasado en pleno debate por el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo, fue elegida por sus compañerxs para representar la voz de las más jóvenes al participar en el debate del plenario de comisiones que se daba en el Congreso Nacional. Fue la referente de la Coordinadora de Estudiantes de Salta por el aborto legal y además la más joven de todxs lxs expositores.

En su exposición pudo describir lo que sucede en Salta y lo que a ella misma le tocó pasar. Fue “invitada” a retirarse del colegio donde asistía por su comprometida militancia feminista. Hoy continúa sus estudios en el Codesa, y con tan solo 17 años empezó a dar pasos en lo que se conoce como “radfem”, abreviación de dos palabras en inglés que se refieren al “feminismo radical”, una corriente feminista que nació en los 70 y que en la actualidad se renueva no sin críticas desde otros sectores. 

Forma parte de una nueva generación de militantes, “las nietas de esas brujas”, su paso por el Congreso la convirtió según el diario Clarín en uno de los “10 rostros del año de las mujeres”, junto al de la actriz Thelma Fardin y las nuevas rectoras de dos colegios históricos de Buenos Aires. Hoy Milagros, “Milo” como la llaman sus amigas, se encuentra estudiando y luego de ciertas insistencias pudo respondernos algunas preguntas.

La revolución de las hijas

“Me queda un largo camino por recorrer dentro del feminismo, esa militancia siempre debe estar acompañada con una teoría y yo elijo la radical por que plantea formas verdaderas de empoderamiento y liberación”, describió.

 

Ante la pregunta ¿Cómo se preparó para la alocución en el Congreso? Refiere que prácticamente se la pasó en la calle hablando con mujeres: “…me base en lo que pasaba en mi escuela, en lo que nos pasa a las mujeres y estudiantes con la ESI. Mónica Menini fue una gran compañera durante todo el proceso previo a exponer, hoy claro que lo sigue siendo”.

“Lo personal es político” suele considerarse como el argumento político del feminismo radical, para Milagros es más que una frase significa una “bandera”: “representa que la opresión  que sufrimos las mujeres es sistemática convirtiéndose así en un problema político que debe resolverse a través de una organización  colectiva, ya que no importa dónde sino que es a todas. También me lleva a recordar reuniones que se daban entre mujeres hablando de lo que les pasaba con su marido, con su familia, amigos, etc. Lo que significaba reconocerse como víctimas y romper lazos violentos con varones muy cercanos, claro que esto acompañado de una gran contención brindada por otras compañeras”. 

Radicalización

En su camino a la “radicalización”, pese al enorme apoyo que tuvo, Milo cuenta que también recibió críticas incluso de sus mismas compañeras de militancia: “Quiero aclarar que me estoy radicalizando y tengo mis cuestionamientos dentro de la teoría radical. Pero sí, recibí muchos mensajes violentos desde compañeras de otras agrupaciones, compañeras con las que milite a la par. Me parece poco humano y sororo. Sucede esto porque sobra la falta de información y escasea el diálogo, también porque hay mucha misoginia en el ambiente y estamos inmersas en ello. Es triste, hace mal dentro de la lucha, debemos politizar bien y apuntar bien hacia dónde vamos. No vamos contra nosotras, somos nosotras contra el patriarcado”, señaló.

Las críticas hacia “radfem” apuntan a que es antisistema, antivarones, biologicista y expulsivas hacia las mujeres trans y travestis; Milagros respondió esas críticas así: “Y  verdaderamente creo que escapan al foco de la lucha. El feminismo radical es un feminismo que lucha por las mujeres, no por todes. Pero en esto no quiero que se me malinterprete, yo estoy hablando desde mi militancia, desde mis ideas y reconozco que no sigo una teoría a rajatabla. Por ejemplo, la abolición del género me parece sustancial como concepto teórico pero no podemos plantear que el problema son las personas trans y disidentes en la lucha porque así estamos ignorando que también lxs liberaríamos, ignorando el lugar que se hicieron en la lucha feminista en Salta, ignorando su opresión. En la calle todo es distinto, no puedo responder  esas críticas porque me parece misógino perseguir de tal manera a mujeres que deciden la radicalización. Llamo a la reflexión y a un diálogo que escape a lo violento, hay un nivel de confrontación desmedido de ambas partes. Necesitamos una gran unión”. 

Las/Les

Dentro de la práctica política feminista, en los últimos años, hubo un desplazamiento del sujeto político la Mujer a posiciones que cuestionan ese único sujeto universal (Ej: teoría queer). Entender la Mujer como sujeto universal en la esfera pública ha tenido algunos interrogantes que vienen desde voces de la diversidad y desde las “fronteras” y desde los “márgenes” porque empiezan a hablar de realidades diversas y mujeres en plural poniendo en foco la cuestión de las diferencias. La teoría radical sin embargo reivindica que el sujeto del feminismo es la mujer y se presenta como abolicionista de la prostitución.

Milagros explica que dentro de esta teoría política “Proponemos espacios de lucha solo para mujeres, reuniones solo de mujeres y hablando (valga la redundancia) de nosotras, las mujeres.  Consideramos realmente importante empoderarnos y empoderar a compañeras escapando del falso empoderamiento que sostiene que los nudes, el porno y la prostitución son una forma de liberación cuando claramente se ignora a todas las  explotadas, como nos cosifica, como propaga un mensaje de odio hacia las pibas”.

 

Respecto a la prostitución y a lo que algunos grupos quieren denominar “trabajo sexual”, Milagros mencionó: “Nos quieren hacer creer que la prostitución es a libre elección pero es una falta del estado, un desamparo. Yo me posiciono dentro del abolicionismo ya que plantea alternativas de amparo para salir de la prostitución y castiga a los proxenetas (mientras que el regulacionismo los convierte en empresarios). Aparte, dentro de ella hay una relación de poder y manipulación donde el consumidor paga por el cuerpo de una mujer prostituida, prácticamente puertas  adentro del putero ese demandante puede hacer lo que quiera. La prostitución es una violación, los hombres pagan para violar a mujeres por que el consentimiento no se compra y no se da de manera libre si hay plata y abandono de por medio. Considero que la abolición de la prostitución tiene que estar en todas las agendas y banderas feministas, que es algo que debemos militar constantemente y más en el contexto en el que nos situamos donde el gobierno de Mauricio Macri no provee presupuesto para erradicar la violencia a las mujeres y mucho menos oportunidades laborales.  Las y los invito a googlear testimonios de mujeres que se liberaron de la prostitución, por ejemplo el de Alika Kinan”.

Milagros demuestra que su militancia en la calle es acompañada con sustento teórico y a pesar de las críticas solo tiene palabras de agradecimiento hacia el movimiento feminista de Salta, al que considera “un ejemplo de resistencia”: “Lo tenemos a Olmedo, a Suriani, a Urtubey y así puedo nombrar a casi todos los políticos que dicen representarnos en la provincia y los enfrentamos constantemente. Somos enormes, aprendo constantemente de ellas”.