En pleno aislamiento social obligatorio, durante la noche del domingo pasado, una mujer de 25 años trasladaba un kilo de marihuana desde la ciudad de Orán hasta la pequeña localidad de Colonia Santa Rosa. Viajaba en un remís, junto a su cómplice, y también otro pasajero que nada tenía que ver con la maniobra ilegal. Eran las 21:30 cuando una patrulla de gendarmes pertenecientes al Escuadrón 20, que tiene su base en la zona, detuvo el vehículo en la ruta.

Según se informó oficialmente, la joven –que no tenía permiso para circular– comenzó a mostrar cierto nerviosismo, por lo que la hicieron bajar del automóvil, marca Volkswagen y modelo Suran. Así, los agentes federales controlaron el bolso y encontraron la droga. Esta es sólo una de las historias de delincuentes dedicados al tráfico de drogas que fueron detenidos en las calles y fronteras de la provincia de Salta.

Actualmente, por decreto del Poder Ejecutivo nacional, sólo ocho pasos fronterizos se encuentran habilitados en todo el país. Uno de ellos es el de la localidad salteña de Salvador Mazza, donde –al igual que en las fronteras de Jujuy con Bolivia– fueron reforzados los patrullajes de los agentes federales y de la policía local, para evitar que los traficantes intentaran ingresar droga aprovechando que muchos efectivos están afectados al operativo de protección civil desplegado por el avance del Covid-19 en el país.

Fue así que durante la noche del miércoles 8 de abril, justamente en Salvador Mazza, los equipos de vigilancia detectaron que dos personas pretendían ingresar al país a través de un paso clandestino llamado ‘Las vías’, cerca del río Carapari y de la Ruta Nacional Nº34: en sus mochilas transportaban cuatro kilos de marihuana. Quedaron detenidos y la causa estará a cargo de la Fiscalía Federal de Orán.

Otros dos hechos tuvieron lugar esta semana en Salvador Mazza. También el 8 de abril, se desarrolló una espectacular persecución cuando una patrulla observó cómo dos delincuentes ingresaban al país a toda velocidad, en una motocicleta, por un paso clandestino llamado “La foca”. Ante la señal de los gendarmes, los ocupantes de la moto aceleraron y escaparon por otro camino secundario.

Pero, en medio de la fuga, el acompañante cayó y el conductor pisó el acelerador a fondo, abandonando a su compañero. El hombre apenas terminaba de recuperarse de la caída cuando los agentes llegaron a él. En la requisa, le encontraron una pistola calibre 9 milímetros, con diez proyectiles. “El ciudadano no poseía documentación alguna que avale la portación del arma hallada”, se informó oficialmente.

Creatividad criminal

La circulación restringida y el aislamiento han forzado la creatividad de los criminales. El pasado 7 de abril, durante un control vehicular en la Ruta Nacional 34, agentes federales capturaron casi por azar a un hombre que llevaba medio kilo de marihuana escondido –increíblemente– en las zapatillas.

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