Laura Saha, esposa de Marcelo Romero, es la presidenta de la Comisión de Preservación del Patrimonio Arquitectónico de Salta, mientras impulsa un proyecto- presionado por el boom inmobiliario- que poco respeta el pasado de la ciudad. 

Se supone que en algunas zonas de la ciudad de Salta no se puede construir cualquier cosa. Que parte del patrimonio cultural son sus edificaciones. Que se debe tener una coherencia. Una identidad.

Sin embargo, en San Juan al 500, cerca de la bellísima e histórica Iglesia La Viña, se está erigiendo la abominación que se ve en la foto. El edificio se llamará “Mirador de La Viña”.

De la vieja casona sólo quedará la fachada. Atrás, el edificio tendrá cuatro plantas. Habrá espacio para dos locales comerciales, uno de 23 metros cuadrados, otro de 39 metros cuadrados; junto con dos departamentos de uno y dos ambientes (79,26 metros cuadrados y 71,35, respectivamente).

Mientras que en el 1° Piso, se edificarán dos monoambientes y dos lofts, al igual que en el 2°, 3° y 4° piso. Infaltable, en la terraza, una piscina, con vista a la cúpula de la Iglesia de La Viña.

Alguien se preguntará cómo la gente que debe proteger ese patrimonio dejó pasar algo así. Fácil: los que debían controlar son los que están construyendo. Y eso no es todo: una de las impulsoras es tía de la intendenta Bettina Romero.

Según señala, el sitio del periodista Federico Pérez, la Muni salteña detectó trabajos de madrugada, ingenieros extranjeros; junto al doble rol en la cúpula de COPAUPS que dio luz verde a este desatino, a cargo de la firma Deessa, la constructora Saltapor y el estudio A y T S.R.L. como proyectista y encargado de la dirección técnica.

La última de las empresas mencionadas designó como profesionales a cargo del proyecto y de su realización -como de la dirección técnica- a Macarena Morillo y a Sara Saha. La Comisión de Preservación Arquitectónico Urbanístico, dependiente del Ministerio de Infraestructura provincial, tiene una comisión directiva integrada por: Laura Saha, presidenta [matrícula profesional N° 475], y a Macarena Morillo, coordinadora general [matrícula profesional N° 474].

Alguien dirá que quizá es una casualidad. Que puede haber dos Macarena Morillo que sean arquitectas. Puede ser, pero no dos que tengan el mismo número de matrícula. Y justamente fue Morillo quien gestionó ante el Ejecutivo capitalino diferentes trámites administrativos.

Así se explica todo.

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