La interna peronista: El oso, Juanma y el control del PJ

 

Salta se encamina a las urnas provinciales y el peronismo local llega a esa cita como llegan algunos parientes a la cena de Navidad: sentados a la misma mesa, sin hablarse pero con ganas de decirse todo. El gobierno provincial proyecta convocar a comicios para el 16 de mayo de 2027, el propio gobernador busca una nueva candidatura que todavía no oficializó y, mientras tanto, la oposición peronista gasta sus energías en lo que mejor viene haciendo: discutir entre sí quién es el verdadero heredero.

 

Don Veronelli

 

Esta semana la discusión escaló en torno al Día de la Lealtad, Juan Manuel Urtubey y Sergio “Oso” Leavy se cruzaron acusaciones de financiamiento y de cercanías con el entorno de Javier Milei que dejaron poco margen para una reconciliación. Y detrás del cruce hay un partido, el PJ provincial, que ya tiene conducción: Julio Argentino San Millán, dirigente alineado con Sáenz, proclamado en agosto al frente de una lista única. Este informe cuenta cómo se llegó hasta ahí, qué se dijeron los protagonistas y qué puede significar todo eso para 2027.

Se rompió el “peronismo” salteño

La grieta tiene fecha de nacimiento en las elecciones nacionales de 2025. Entonces el kirchnerismo salteño selló un acuerdo con Urtubey, un exgobernador que llevaba años a distancia de ese espacio, y Leavy, que buscaba seguir seis años más en el Senado, desoyó el pedido de Cristina Kirchner de acompañarlo: rompió Fuerza Patria y salió a competir con el sello del Partido de la Victoria. Según se publicó en esos días, la expresidenta había respaldado a Urtubey e impulsado la intervención del PJ provincial, lo que terminó de dinamitar el vínculo. Desde entonces, los dos pelean por la misma franja de votantes.

La intervención del partido tuvo su propia saga: En febrero de 2026 la conducción nacional desplazó a Sergio Berni y puso al frente a Pablo Kosiner, identificado con el espacio de Urtubey, y a Norma Cannuni. Fueron cerca de un año y medio de enfrentamientos políticos y presentaciones judiciales. Cuando llegó la hora de normalizar el partido, el proceso arrancó con 24 listas, pasó por impugnaciones, fusiones y negociaciones, y terminó con una sola en pie: Generación Justicialista, encabezada por San Millán. Las internas previstas para el 2 de agosto no se hicieron. El lunes 3, el interventor judicial José Luis Napoleón Gambetta lo proclamó y, pocos días después, asumió. San Millán es exsenador nacional, exministro provincial y secretario de Relaciones Institucionales del gobierno, y su nómina reúne funcionarios, legisladores e intendentes del arco oficialista.

El 16 de octubre Urtubey rompió el silencio e hizo su propia lectura de las elecciones del año pasado, en las que Fuerza Patria no pudo imponerse porque el Partido de la Victoria compitió por separado, y apuntó directo a Leavy. Sostuvo que su campaña habría sido sostenida con recursos de YPF y del gobierno provincial, bajo un pacto por el cual, según lo contó, “todos los legisladores de Salta votaran a Milei”. Agregó que el jefe de campaña de Leavy era socio de Santiago Caputo, asesor del Presidente. Diario Inclusión recogió que habló de una “trampa política” detrás del apoyo salteño a Milei, y propuso como salida que los sectores compitan en las PASO o, si no hay primarias nacionales, en una interna partidaria de alcance nacional. Conviene decirlo sin vueltas: esa es la versión de Urtubey.

En las fuentes disponibles no hay documentación que respalde el supuesto financiamiento de YPF, y Leavy lo niega de plano. Frente a la vinculación con Caputo, habló de disparate y dijo no saber si reírse o compadecerse de la desesperación de su rival. El Vocero Hoy tituló su respuesta con una frase que ya suena a consigna: “se creyó el dueño de Salta y pretendió disciplinarnos”. Voces Críticas fue por el golpe de efecto, “No tolera la abstinencia de poder y se quedó solo”, Leavy repasó la gestión de Urtubey para decir que dejó instituciones quebradas y salteños endeudados, en la previa del Día de la Lealtad, fue todavía más lejos: definió el regreso de Urtubey al peronismo como lo “más rancio que hay de la oligarquía salteña de la derecha” y lo acusó de haber llegado a dinamitar puentes y desunir. Para defender su propio recorrido dijo que no se movió “ni un milímetro de mis convicciones”, y devolvió el golpe de fondo: durante el mandato de Urtubey, según él, los legisladores se comportaron igual que los dialoguistas de hoy. Además propuso que los sectores del peronismo compitan en una interna.

La conducción discutida

Mientras los dos se tiraban con todo, el PJ seguía su camino. Tras la proclamación de San Millán, Fuerza Patria, el espacio de Urtubey, emitió un comunicado en el que impugnó el proceso: recordó que el PJ nacional había apelado la intervención judicial, que el recurso seguía sin resolverse en la Cámara Nacional Electoral y que, por eso, el cronograma completo corrió sin que la decisión de origen estuviera firme, algo que, dijo, “compromete la legitimidad política del proceso”. El documento llevaba un título que es casi una declaración de principios: “La legitimidad del PJ de Salta no se proclama, se construye”. En el mismo escrito reclamaron que el partido vuelva a ser una alternativa frente al modelo nacional.

Del otro lado, el saencismo eligió el silencio, fuentes del entorno del gobernador dijeron que esperarían la revisión judicial de la documentación antes de hacer definiciones públicas. Hubo, eso sí, una fuga temprana: un día después de la proclamación, la diputada provincial Laura Cartuccia renunció al Consejo Provincial y cuestionó los alineamientos con referentes nacionales; en el entorno de Sáenz le restaron importancia. Y hay un dato que falta y que importa: en las fuentes que consulté no encontré ningún fallo de la Cámara Nacional Electoral sobre esa apelación. Si apareciera, cambiaría el tablero.

En paralelo, el calendario electoral avanza y El ministro de Gobierno Jarsún explicó que el llamado a elecciones se presentaría en octubre, e Infobae reportó el 9 de octubre que Sáenz está decidido a buscar un tercer mandato, aunque el artículo 140 de la Constitución provincial limita la reelección del gobernador a una sola vez. Esta semana, además, el propio gobernador dijo que analiza adelantar las elecciones, sin confirmarlo.

Esto no es una pelea de ideas sino una guerra de espejos. Urtubey le reprocha a Leavy haberse alineado con el poder de turno; Leavy le reprocha a Urtubey haber sido durante años un crítico feroz del espacio que ahora pretende conducir. Cada uno tiene una puntería notable para el pecado ajeno y una creciente ceguera para el propio. Ninguno discute un modelo de país: se disputan quién es creíble como el verdadero opositor a Milei dentro del peronismo, y esa credibilidad es la única moneda que le queda a un espacio que perdió la conducción de su partido.

Un peronismo partido en tres? con el PJ de San Millán, Fuerza Patria y el Partido de la Victoria compitiendo por el mismo electorado, es el escenario más cómodo que podría pedir el oficialismo nacional. No hace falta que nadie lo celebre en voz alta: alcanza con dejar que los demás se desgasten. Además, el gobernador cree que una opción que contenga al kirchnerismo sería volver al pasado, de modo que la fragmentación no le quita el sueño.

Urtubey apuesta a la vía judicial: que la Cámara Nacional Electoral anule la normalización y vuelvan los interventores que él respalda. Leavy apuesta a la vía electoral: una interna abierta en la que cada sector cuente sus votos. Y San Millán apuesta al tiempo, porque mientras la Justicia no se pronuncie, su conducción es un hecho consumado. De los tres, el único que no necesita que nada cambie es el que ya ocupa la silla.

Lo que sigue sin resolverse es lo más básico. Nadie explicó todavía con qué reglas se haría la interna que Urtubey y Leavy reclaman, y nadie explicó qué ocurriría con el PJ proclamado en agosto si la Justicia lo anulara.

Atenti

Hay cinco cosas para seguir de cerca: La primera es el decreto de convocatoria a elecciones, previsto para octubre, y si finalmente se adelanta la fecha de mayo de 2027. La segunda es la definición de Sáenz sobre su candidatura, que se descuenta para noviembre, junto con la discusión jurídica sobre el artículo 140. La tercera es un eventual fallo de la Cámara Nacional Electoral sobre la intervención del PJ salteño, el dato que podría reordenar todo. La cuarta son las nuevas bajas o sumas en el armado de San Millán, a partir de la renuncia de Cartuccia. Y la quinta es si Urtubey y Leavy escalan la pelea a los tribunales, como ya ocurrió con otros dirigentes en campañas anteriores.