La permanencia de ómnibus de larga distancia en las inmediaciones del monumento a Güemes, en Salta, genera reclamos por los olores, los residuos y las molestias que ocasiona a quienes viven en la zona. Los vecinos cuestionan la falta de controles y reclaman un espacio habilitado para el estacionamiento de estas unidades.
Un problema que se repite en las inmediaciones del monumento a Güemes, en la ciudad de Salta, genera malestar entre los vecinos. Colectivos de larga distancia estacionan desde las primeras horas de la mañana y permanecen en el lugar durante buena parte del día. Según los reclamos, algunas unidades llegan alrededor de las 8 y continúan allí hasta las 18, 19 e incluso las 22.
La situación afecta directamente a las personas que viven en las cuadras cercanas. Uno de los vecinos señaló que, en algunos casos, los ómnibus permanecen estacionados durante más de 14 horas frente a las viviendas. A las molestias por la ocupación prolongada del espacio se suman problemas de higiene.
En uno de los episodios denunciados, un colectivo habría descargado los fluidos del baño directamente sobre el pavimento. El hecho dejó un fuerte olor en la cuadra y profundizó el malestar de los residentes, que cuestionan las condiciones en las que se desarrolla esta actividad.
Reclamos por la falta de controles en la zona
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la falta de claridad sobre qué organismo debe intervenir. Según los vecinos, mientras algunos señalan a la Policía Vial, otros consideran que la responsabilidad corresponde a Tránsito. En medio de esa discusión, aseguran que los reclamos no obtienen respuestas concretas.
“Me cansé de reclamar”, expresó uno de los residentes, que pidió una solución para un problema que, según sostiene, se repite desde hace tiempo.
Los vecinos plantean, además, una pregunta concreta: por qué no se dispone de un espacio específico para que los colectivos de larga distancia puedan estacionar sin afectar a quienes viven en el sector.
El reclamo no se limita a una cuestión de tránsito. La permanencia prolongada de los ómnibus y los episodios vinculados con la descarga de residuos generan problemas de convivencia, higiene y salubridad en un sector residencial de la ciudad. Mientras tanto, los habitantes de la zona esperan que las autoridades definan quién debe hacerse cargo y dispongan alguna medida para evitar que la situación continúe.




