Casi al culminar la primera fase electoral provincial, después de más de dos décadas de hegemonías personalistas, es bueno visibilizar los déficits que impusieron dichos regímenes políticos.

Si hasta los propios precandidatos, de los ahora llamados “diversos espacios políticos” se han percatado que el régimen político electoral vigente en la provincia no da para más y así lo pregonaron en esta campaña primaria.

En la primaria etapa de registro e inscripción de listas de precandidaturas, la ley vigente permite hasta una veintena de listas por cada espacio político participante en cada circuito electoral, consumiendo el 100% de los afiliados pertenecientes a cada frente o alianza; resulta una ficción electoral, que puedan haber conseguido las firmas del ciento por ciento de los afiliados para armar 20 listas pero dicha ficción se vuelve una farsa electoral cuando en el Frente de Todos, sólo el PJ lleva 20 listas y el Partido de la Victoria, 19 listas en el departamento Capital y luego quedan las listas de Kolina, Libres del Sur entre otros partidos políticos.

Cuando la ley le retira la responsabilidad legal a los órganos electorales públicos y se la entrega a las juntas electorales partidarias o frentistas, el descontrol, el desorden, las conveniencias se imponen por encima de dicha ley.

Así también hay que decirlo, ya desde el año 2.015 se viene advirtiendo que el Tribunal Electoral provincial se mimetiza con dicho desorden y descontrol pues permite que la política, cada sector político a su manera, cumpla los plazos electorales con absoluto desorden y descontrol para permitir en días posteriores la subsanación de hechos hasta casi inverosímiles.

Aun así la cuestión ya habría pasado de castaño claro a castaño oscuro pues una cosa es que el Tribunal Electoral consienta ciertos arreglos por fuera de la ley y otra cosa es que hasta el personal administrativo dependiente, pase a acomodarlos…

Ahora la cuestión financiera y propagandística se encuentra muy lejos de los mínimos estándares de transparencia y gobierno abierto.

No se sabe qué partidos políticos fueron sancionados por no cumplir con los requerimientos legales sobre los gastos efectuados en toda campaña electoral provincial anterior, puesto que el proceso nacional transita por otro carril judicial federal, ni qué tipo de sanción se les impuso.

Tampoco se sabe oficialmente cuánto dinero se dispuso como aporte público de campaña para las primarias, cuánto para la publicidad electoral oficial y cuánto aporte público para la elección general y, todo esto, cuanto se dispuso puntualmente para cada una de las listas de precandidaturas oficializadas y confirmadas en toda la provincia.

Pero si el Estado provincial paga la publicidad electoral para el proceso electoral final, la publicidad que hoy vemos tanto gráfica, televisiva, radial y digital quién la paga y cuál es el límite? Pingües ganancias para los privados contratados, pues no tienen ninguna regulación legal al respecto, lo que alienta el adagio de que “no se puede hacer política y ganar sin plata…”, lo que tampoco tiene el contralor correspondiente ni la sanción respectiva por ejemplo con el rompimiento de veda electoral digital.

La vilipendiada ley de lemas, vigente en la provincia por casi 15 años, que sirvió para variadas cosas pero en particular para entronizar la hegemonía reinante, se fue aggiornando en las actuales normas vigentes y hasta con la novedad divinizada del voto electrónico o boleta única electrónica…

Nuestra provincia que ostenta índices escandalosos de pobreza, atraso y decadencia luce con orgullo dicha nueva tecnología…no tenemos insumos básicos en los hospitales pero nos damos el lujo de alquilar cada dos años las maquinitas bobas de voto electrónico a costos vergonzantes.

Se extingue inexorablemente el segundo régimen político hegemónico consecutivo en la provincia…24 años…va a nacer una tercera oportunidad…será la última para intentar construir una provincia solidaria con progreso y desarrollo digno para el conjunto? Para propiciar una calidad institucional y democrática con los estándares mínimos de toda sociedad organizada y responsable?

O Salta y su salteñidad, le pertenece sólo a aquellos llamados por el inmortal Manuel Belgrano “los partidarios de sí mismos”?

 

Indalecio GURRUCHAGA

 

 

 

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