La frase reconvertida por la teoría feminista busca asentar las bases para la configuración de nuevos vínculos. Amar en libertad como posicionamiento político en relación a la lucha de género. (Andrea Sztychmasjter)

“El amor debe ser reinventado pero también, simplemente, defendido porque se encuentra amenazado en todas partes”.

Elogio del amor

Alain Badiou 

 

Hay quienes piensan que hablar de amor es cosa menor. Que solo las mujeres gastamos tiempo en ello y que es cosa solo de seres hipersensibles. En épocas de intolerancia, de crisis sociales, políticas y económicas, de una proliferación de “ofertas” disponibles, de la tan nombrada “hombres y mujeres sobran”, hablar de amor pareciera ser la última y olvidada opción racional. 

Sin embargo desde tiempos inmemoriales el amor fue teorizado, pensado y analizado por diferentes autores, los griegos por ejemplo ya tenían más de 10 formas de nombrar al amor. Con la impronta de la teoría feminista y de los estudios de género la idea del amor también se ha ido reinventando. Las mujeres han buscado nuevas formas de nombrar las relaciones, se habla de una ética feminista del cuidado y en la búsqueda de igualdad y equidad una forma conjunta de luchar contra las viejas estructurales patriarcales en las que las relaciones se van configurando.-

“Todo amor es político” viene a florecer en medio de tanta norma y quietud sobre lo socialmente aceptable. Presupone entender que ante el amor es necesario también un posicionamiento político; esto significa tener la capacidad nada más y nada menos que de sincerarnos con las relaciones que queremos.

El lema “Lo personal es político” en los 70’ fue empleado para reflejar una de las críticas más comunes en los espacios de discusión política. Se acusaba a las feministas de llevar a esos espacios “cuestiones personales” tratando de diferenciar los temas adecuados que debían hablarse en los ámbitos privados y públicos. Entonces la frase se volvió lema porque logró reflejar que muchos aspectos personales son políticos aunque se trate de negarlo. La libertad sexual tan históricamente negada a las mujeres, la concepción de entendernos como propiedad privada de alguien, la negación del goce y ante ello nuevas formas de pensarnos no solamente como seres complementarias en una sociedad falocentrista.

Coral Herrera Gómez, especializada en Teoría de Género explica así porque “lo romántico es político”: Remite a la idea de que aprendemos a amar culturalmente, desde donde se nos ofrece el modelo de amor príncipe-princesa o Brad Pitt-Angelina Jolie, familia nuclear, matrimonio feliz, división de roles, ella lava los platos/él arregla el jardín, ella cría los niños/él lava el coche, etc. Por lo tanto es político en tanto y cuanto todo el patriarcado y el capitalismo están insertos en estas estructuras de relación. Esto significa que habría que articular mecanismos que nos permitan querernos mejor y tener relaciones libres.