En poco más de tres semanas, los salteños definirán en dos comicios los principales cargos electivos de este año. Entre Sergio Leavy, Gustavo Sáenz y Juan Carlos Romero, podrán repartirse en cada uno de los comicios los diferentes gestos que ornamentarán los resultados. Mientras, los ciudadanos salteños intentan descifrar la intrincada oferta en cada casillero. Por: Federico Pérez.

 

 

El tramo final de la campaña que conduce a las generales, tanto en cargos nacionales como provinciales, ingresó en un territorio confuso y de superposición de cronogramas. En cierta forma, el electorado local se parece a la familia en Ruinerwold (Holanda) que vivió 9 años en un sótano esperando el fin del mundo y ahora emerge a la vida cotidiana, sin saber muy bien qué pasa.

Los ciudadanos de nuestra provincia evaluarán frentes, candidatos y actividades para interesarlos en los próximos 21 días, en los que deberán definir sus predilecciones a puestos electivos de diversos ámbitos de actuación, con dos sistemas de votación. En una de estas citas electorales, Juan Carlos Romero se medirá con Sergio Leavy y Marcelo Lara Gros para definir el próximo domingo a los tres senadores nacionales por Salta.

Es probable, tal como lo indica el antecedente del pasado 11 de agosto, que el postulante por el Frente de Todos emerja como triunfador de esta contienda, acarreado por el binomio presidencial FF. Sin embargo, los presagios no parecen ir en esta misma dirección en el llamado a elecciones para Gobernador, en el que nuevamente Leavy competirá el 10 de noviembre por el puesto para comandar el tablero del Ejecutivo salteño. Una posible excepción a la máxima de que “el ganador se lleva todo”.

O sea, un teatro de operaciones que puede intercambiar máscaras de risa o tristeza, de acuerdo a la dupla heredada de la tradición griego. Elecciones como en una obra dividida en dos actos que, de manera intermitente, encienden reflectores o proyectan sombras hacia los protagonistas. Por el lado de JCR, bien enfundado en la prédica de la derecha peruquiana (Ver nota “Así como así” en esta edición), la que siempre coqueteó con la diestra conserva.

La apuesta del preinscripto por la minoría en esta compulsa senatorial, igualmente tiene su apuesta desdoblada hacia la convocatoria del mes próximo. En particular, con la postulación de su hija, Bettina Romero, por las listas del Frente Sáenz Gobernador a la intendencia capitalina. Si bien a mediano plazo, el objetivo es medirla en futuras pujas por el Ejecutivo provincial.

 

Máscaras para dos

 

El sector mencionado en el párrafo precedente ingresó en un intervalo, después de la algarabía en la que se envolvió el pasado 6 de octubre por la noche. Equipos técnicos actuando a media máquina, confianza de sobra en la dirigencia saenzista y algunas roscas con caciques departamentales. El resultadismo que resguarda a todo armado que se alzó con el primer chico, parece desanimar cualquier indicación, aunque el encuentro que defina todo está más cerca de lo que se cree.

De hecho, el FdeT y Leavy soldaron esta semana contactos con los dirigentes que tamborillean los dedos de lo lindo cerca de Alberto Fernández. En esta peregrinación, el yoguismo pavimentó el trayecto que los intendentes podrán desandar en busca de fondos para inversión en infraestructura con lo que parece como la gestión nacional venidera. Hete aquí una carta estratégica que los dirigentes provinciales podrán evaluar, en contraste con la ponderación de su rival –Sáenz- de no apelar a contactos nacionales.

Además, el domingo 27 de octubre, el propio Leavy tiene presencia & protagonismo en la cita electoral por puestos electivos en el Senado nacional, donde lo acarrea en el envión el binomio FF. Este Fast Forward legado de las viejas cassetteras de audio, puede convertirse en una señal a favor si (como señaló un encumbrado gurú) consigue “provincializar los comicios nacionales”. Al FdeT le queda una semana para lograrlo y 15 días más por delante para divulgarlo.

En esta constelación, otra señal que hace más complejo el escenario local es la que provino desde La Feliz. En Mar del Plata, durante el Coloquio de IDEA, el candidato presidencial Roberto Lavagna recordó que el domingo que viene sólo será un aspirante presidencial más. Sin embargo, dejó abierta la puerta para que “si alguien nos invita a una mesa de negociación, Consenso Federal va a estar ahí”, siempre que el planteo sea un gobierno de unidad nacional.

Esta declaración de Lavagna, que potenció las posibilidades que Juan Manuel Urtubey sea una de tales figuras, por otro lado parecen pinchar un poco el zepellin con el cual Consenso intuía poder relegar a Juan Carlos Romero a un tercer lugar en los comicios nacionales. De manera coincidente, esto deja un campo más amplio en el cual analizar el pronunciamiento del postulante a Senador nacional por el espacio U, Marcelo Lara Gros, a favor de la postulación de Leavy como Gobernador.

 

 

 

Cuestión no menor

 

Cerca de Zuviría al 800 comenzó la discusión por los fondos para la campaña, un reclamo que salió a la luz al final de esta semana. Descartada la opción del pibe que fue al maxi quiosco a comprar cigarrillos y extravió el dinero, desde la propia lista definitiva que irá a la compulsa el 10 de noviembre confirmaron a diversos medios de prensa esta anomalía.

Al igual que en la primera parte que fue hasta las PASO, cada dirigente invirtió parte de sus ahorros que destinó a diferentes gastos de campaña. Ahora no les atienden el teléfono, indicó este viernes el postulante a diputado provincial, Martín Del Frari. Alguien sensato debería recomendar estos debates monetarios como problemática intramuros, dado que el mensaje hacia afuera es desalentador y en plena actividad proselitista lo único que genera es proyectar imagen refractaria en eventuales colaboradores y medios de comunicación.

Una situación hipotética de mayor escasez, en cambio, es la que asistirá a la gestión que emerja de los próximos comicios a la Gobernación. La duda está planteada por el lado de los $ 1.447 millones que el Estado provincial invirtió en títulos públicos, los que luego el macrismo declaró en cesación de pagos o default selectivo. Por otro lado, está el frente que las provincias exigieron ante la Corte Suprema que no sea confiscado por Balcarce 50, tras la eliminación del IVA y otros impuestos coparticipables.

En cada uno de las coaliciones que se asignan posibilidades de gestionar Salta, cerca de la primera quincena de diciembre, la preocupación está centrada en cómo afrontar los pagos de Sueldo Anual Complementario, haberes del mes de enero y cancelación de la deuda a proveedores. Más de un 73 % de los fondos incluidos en el Presupuesto 2020 son de procedencia nacional. Por este motivo, todo un desafío para el titular del Ejecutivo provincial que suceda a Juan Manuel Urtubey.

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