Rosca sin fin y negociaciones de última hora. El cierre de listas para las nacionales en Salta dejó en evidencia el impacto que tendrán las disposiciones emanadas desde Buenos Aires en las estrategias locales. Los dos costados de la grieta, con serias dificultades para consolidar la unidad.

Con el fin del plazo para la presentación de listas de precandidatos ante las juntas electorales partidarias, el calendario electoral nacional tendrá inexorablemente momentos de mixtura con la campaña provincial. Las legislativas son el 14 de noviembre. Y el 12 de septiembre están las PASO, Primarias, Abiertas, Simultáneas, Obligatorias, en la que los partidos se sientan a ver cómo sus miembros más ambiciosos pelean por un puesto. En total, son 127 las bancas de la Cámara de Diputados que se renovarán el próximo 10 de diciembre. En Salta quedarán vacantes los escaños de Martín Grande Durand, Andrés Costas Zottos y Alcira Figueroa. Quienes resulten electos, tendrán mandato hasta 2025.

Todos en el frente

A pesar de las idas y vueltas en la justicia, los dos frentes en disputa por la denominación “Frente de Todos” en Salta, decretaron empate técnico y participarán en un sólo espacio. Desde el cierre de alianzas a la fecha tuvieron lugar dos acontecimentos claves para la materialización del acuerdo. Por un lado, la misiva enviada por el apoderado nacional del Frente de Todos, Eduardo López Wesselhoefft en la que autorizaba a la alianza integrada por: el Frente Plural, PJ, Libres del Sur, Memoria y Movilización y otros, a quedarse formalmente con el sello. Por el otro, la resolución del juez federal Leonardo Bavio otorgando las mismas potestades al Partido de la Victoria y sus aliados.

Los representantes de los siete partidos que conforman el FdT se opusieron hasta último momento al ingreso del PJ, entendiendo que los referentes locales del partido no representan ni se identifican con el gobierno nacional. En el PV de Sergio el «oso» Leavy argumentaron que la participación de otros espacios más chicos que históricamente apoyaron el frente se vería fuertemente desdibujada con la entrada del justicialismo. De hecho, algunos de ellos se mostraron disconformes y hasta amagaron con salir del frente. De allí que el acuerdo tácito para hacer las paces y rubricar el acuerdo haya sido conformar la menor cantidad de listas posible y evitar la confusión del electorado.

Hasta ahora, van dos listas de candidatos: la perteneciente al oficialismo de Gustavo Sáenz, y la del Kirchnerismo. Quien salió a intentar patear el tablero fue el camionero Jorge Guaymas quien tenía serias intenciones de encabezar la lista, pero el Oso ya decidió que la persona elegida sea el intendente de la ciudad termal Gustavo Solís quien viene sosteniendo ser objeto de persecuciones politicas a partir de imputaciones por fraude a la administración, cohecho, entre otras cuestiones por las que deberá rendir cuenta ante la justicia.

Por el sector del oficialismo provincial aparece como figura puesta Pamela Caletti, desplazando a el ex ministro Emiliano Estrada, ambos provenientes de la riñonada urtubeicista.

Una característica de este Frente, es qué todos creen que miden o tienen el mérito de ser candidatos, y como no los ponen de candidatos, se enojan y se terminan yendo a otro sector. Un claro ejemplo es Diego Arroyo, titular de Movimiento Kolina que no pudo afrontar dignamente las PASO porque a su sector lo integran tres personas, sin embargo tiene pretensiones de diputado nacional, y como no le dan la candidatura, terminó cruzando la avenida.

A todo esto, asomó el periquete el saliente ex renovador y actual peronista Andrés Zottos, quien asegura tener el apoyo de Sergio Massa para diluir todavía más la interna oficialista/albertista. El viernes durante una entrega de viviendas en Campo Quijano, además de haber estado presente, el gobernador lo mencionó en dos oportunidades. Hace rato se los ve juntos en una especie de compromiso.

Un dato, es que del total de municipios en Salta, en 42 ganó Alberto Fernández. Pero… solamente 5 se mantienen dentro del Frente de Todos, ya que el resto emigró a Gana Salta.

 

No tan juntos, pero con cambios

No menos caóticas fueron las tratativas en el espacio que nuclea a Juntos por el Cambio y el olmedismo. Las intenciones de avanzar en una lista unidad encontraron serias resistencias en un sector del radicalismo que se niega a ser furgón de cola del macrismo, y a acompañar al todavía recluido Alfredo Olmedo. Ya en la previa del cierre de listas, el dirigente Miguel Nanni había anticipado que las postulaciones serían el resultado de una decisión partidaria y orgánica, lo que por un lado marcaba distancia respecto del antecedente de 2017 cuando el partido centenario acompañó a Grande Durand; y por el otro, desestimaba las pretensiones de Héctor Chibán. Sin embargo, el diputado provincial dio a conocer un fallo de la justicia, que lo habilita a participar de la interna de Juntos por el Cambio+.“Tenemos las mejores propuestas, ni les digo de los candidatos. Esperen, ya los vamos a presentar”, dijo. Y la sorpresa fue la incorporación como pre candidata en segundo término a la locutora Silvia Ruiz, por la lista Adelante Salta. El candidato emergente de toda esa disputa postulado por el sector rebelde, el Comité Capital del radicalismo, es el abogado y ex legislador Humberto «Ulúa» Vázquez.

Las disposiciones nacionales, dejaron fuera de carrera a Martín Grande Durand, quien especuló hasta última hora con la posibilidad de inscribir su nombre y repetir candidatura. El PRO local barajó dos nombres hasta el final del periodo de inscripción: la abogada y ex funcionaria del PAMI Inés Liendo y el expresidente de la Sociedad Rural y empresario multirubro José Ignacio Lupión, integrante de Los Viñacos junto al juez de Corte Horacio Aguilar. Pero las desavenencias fueron tales que, hasta las últimas horas, nadie se atrevió a descartar la doble candidatura de Grande Durand. «Es tal la discusión que hasta eso que habíamos descartado vuelve a estar presente», confió un operador del PRO a este medio.

A simple vista pareciera que todo fue digitado para propiciar la reaparición del aceitunero amarillo, algo que se estaría concretando en los próximos días. Hasta eso, sus espadachines tendrán con qué entretenerse, ya que el escándalo de las filtraciones de audios del diputado Zapata pasó de opereta de poca monta a «espionaje ilegal». Así quedó plasmado en la denuncia presentada en la justicia provincial, en la que Zapata expresa sus «sospechas de que la intromisión de mis conversaciones privadas pueda haber sido llevada a cabo por una organización que funcione con tales fines desde el Estado o fuera de sus estructuras».

Derecha desperdigada

La pata más desdibujada del saenzismo (entiéndase aquella que no tributará para ningún costado de la grieta) es sin dudas Salta Unida. La insistencia en postular un candidato fuertemente referenciado en la derecha se convertirá en un obstáculo aún mayor en un escenario de dispersión opositora y de unidad en el Frente de Todos. La postulación tempranamente oficializada de Guillermo Durand Cornejo, además de entrar en la categoría de doble candidatura (es candidato a convencional constituyente en las provinciales), pareciera más orientada a erosionar la base de votantes de JXC+ que a perseguir la banca propia.

El principal referente del Partido Conservador Popular (por no decir el único) estará secundado por Natalia Loria y Baltazar Lara Gros. A pesar de que la candidatura del actual senador parecía resuelta de antemano, desde otros rincones del saenzismo presionaron para que el ungido sea el vicepresidente primero de la cámara de diputados, Ignacio Jarsún, quien se dedicaba afanosamente a confeccionar lista propia. No olvidar que ambos candidatos Durand Cornejo y Jarsun responden directamente al senador nacional Juan Carlos Romero.

Si algo le faltaba a la oposición, era la aparición de otro candidato por derecha. La alianza Salta Independiente-PRS propuso hasta último momento al médico Bernardo Biella, pero este se abstuvo por una cuestión ética.  «La idea es generar un frente sólido y representativo», argumentó el galeno”. Al cierre de esta edición, la candidatura en primer término estaba reservada para F. Biella, que bien podría ser el ingeniero de nombre Felipe o su hijo contador, de nombre Franco. El segundo lugar estará ocupado por una histórica PRS, Elsita Pereyra.

 

Izquierda tripartita

La izquierda, que ya se había presentado dividida en las provinciales, se fracciona aún más para la contienda nacional y serán tres las listas que deberán superar el piso de las primarias. El Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad (FIT-U), donde abrevan los históricos del Partido Obrero, el PTS y el MST llevarán en primer término a Cristina Foffani.

La tendencia altamarista del P.O., que ahora adoptó la denominación Política Obrera, no logró replicar la alianza inscripta en las provinciales con el Nuevo MAS y jugarán solos. Julio Quintana será el que encabece la lista, seguido por Daniela Romano y Miguel García.

Por su parte, el Nuevo MAS (partido que a nivel nacional tiene como referente a Manuela Castañeira) llevará en primer término al veterinario Marcos Tognolini, en segundo lugar a la denunciante del cura Emilio Lamas, Carla Alejandra Morales y finalmente a la docente Emilia Murúa.

Cómo miden los que se miden?

El día viernes corrió como reguero de pólvora una encuesta que maneja el oficialismo, donde aparecen los arriba mencionados.

A la medición en categoría diputados nacionales, la encabeza Martín Grande (15,7), seguido de cerca por Guillermo Durand Cornejo (14,7). El tercer lugar sería para Andrés Zottos (13,9) y el cuarto para Bernardo Biella (13,2)

En la categoría No sabe, No contesta está representado el 12.7% de los encuestados.

Le siguen Emiliano Estrada (12,2) y mucho más lejos la candidata de izquierda Cristina Foffani (6,2), Héctor Chibán (4,0), Jorge Guaymas 3,5), Solis (2,5) y Jarsun (1,5)

Cabe aclarar que de estos nombres, muchos no estarán participando

 

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