Después de haber sido sobreseído por violencia de género, ahora la denunciante irá a juicio: una magistrada dice que fue la exnovia la que golpeó a Federico Diez.

Parece una forma de disciplinar: con los jueces no. Son intocables. Y eso queda es lo que se siente cuando trasciende esta información: Amorina González, la ex novia del juez Federico Diez, que lo había denunciado por violencia de género, fue enviada a juicio por la jueza Ada Zunino, por considerar que ella agredió al magistrado.
La jueza Zunino indicó que “lo cierto y concreto es que en la humanidad de la víctima (Diez) la Dra. Alejandra Masrala diagnosticó lesiones, y que el Dr. José Escudero también las constató”.

La magistrada rechazó los planteos de las defensoras de la imputada González, Josefina Arancibia Lemos y Gloria Cruz (de la agrupación Multisectorial de Mujeres de Salta), diciendo que “evidentemente el planteo efectuado por la defensa técnica, obedece a un desconocimiento de la Estructura y Funcionamiento del Poder Judicial y del Ministerio Público, y de la competencia y jurisdicción que le cabe a cada uno de ellos”.

En los últimos días se dio a conocer que otra Jueza, Virginia Montoya, había anulado la acusación contra el magistrado.

Para tomar esta decisión, Montoya consideró estos elementos: la ex novia ya había tenido problemas similares con otros hombres.
Un medio de comunicación local recalca que la mujer “tendría antecedentes por los delitos de hurto, daño, y por no dejarle ver los hijos a un ex marido. También ya había sido denunciada por Diez por falsa denuncia y falso testimonio”.

Los abogados de Diez, Horacio Aguilar y Hernán Cuneo, dijeron que la única agresión fue de Amorina González en perjuicio de Diez.