La semana pasada el juez federal Alejo Ramos Padilla amplió el procesamiento del fiscal Carlos Stornelli, sumandole al espionaje y extorsión, la asociación ilícita con el periodista Daniel Santoro y el abogado falso, Marcelo D’Alessio. Se le exigió la entrega de su pasaporte y el pago de una caución de 10 millones de pesos, como garantía de que va a estar sujeto al proceso.

 

Stornelli que llegó a estar ocho meses en rebeldía ante la Justicia, no hizo caso a la orden del juez, se le vencieron los plazos y Ramos Padilla en un momento sen, le concedió otros tres días para que lo haga.

La ampliación de los procesamientos dictada por el juez federal alcanzó también a D’Alessio, a Daniel Santoro, a Juan Ignacio Bidone, a Rolando Barreiro y a Pablo Pinamonti. Todos ellos apelaron y Ramos Padilla les concedió la apelación a todos, de manera tal que la causa ahora se resuelve en la Cámara Federal de La Plata.

Las medidas de sujeción al proceso que impuso a Stornelli, en rebeldía todo el año pasado, protegido por el gobierno de Mauricio Macri, deben cumplirse.  En defensa de Stornelli salió el fiscal de Cámara de Mar del Plata, Juan Manuel Pettigiani, con un dictamen que sostiene que Marcelo D’Alessio, era un particular que no pertenecía a la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y hacía investigaciones privadas, estableciendo de esa manera que Stornelli no cometió ningún delito. El fiscal marplatense sí admitió que D’Alessio y su grupo eran una red de extorsionadores, pero sostuvo que Stornelli tuvo una relación sólo ocasional y únicamente con el falso abogado.

Mientras tanto, Ramos Padilla afirmó que D’Alessio era parte de una organización paraestatal, con terminal en la AFI y sirvió para armar causas contra los opositores al gobierno de Mauricio Macri, coaccionar, extorsionar y hasta planear la detención del ex marido de la actual pareja de Stornelli.

Pettigiani, siempre en sintonía con Stornelli, sostuvo siempre que Ramos Padilla no tenía competencia porque la mayoría de los hechos investigados se produjeron en la Ciudad de Buenos Aires, por lo tanto, la causa debía viajar a los tribunales de Retiro, donde Stornelli es local.