Pese a las explicaciones del ministro de Transporte, los gremios aeronáuticos alertaron que el paso dado ayer para habilitar a operar a cinco firmas de low cost, es el primero en la flexibilización del mercado en contra de Aerolíneas Argentinas.

El gobierno nacional “no impulsa ni impulsará una política de cielos abiertos, aseguró ayer el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, al iniciar la audiencia pública para tratar el pedido de cinco empresas que pretenden operar rutas aéreas a través del modelo de low cost (bajo costo). En la audiencia, que se realizó en el Teatro de La Ribera en el barrio de La Boca, organizada por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), las firmas Andes Líneas Aéreas, American Jet, Alas del Sur, Avian Líneas Aéreas y FB Líneas Aéreas (conocida como Fly Bondi) presentaron sus propuestas de negocio. La irrupción de estas sociedades, que buscan aprovechar ventajas impositivas por operar en aeropuertos no comerciales, generó una fuerte resistencia por parte de los sindicatos. Los representantes de los trabajadores aeronáuticos alertaron sobre una excesiva flexibilización del mercado, que perjudicará a las compañías nacionales, principalmente a Aerolíneas Argentinas. Dietrich intentó minimizar el tema y publicitarlo como una posibilidad de crecimiento para la actividad en el país.

La política de flexibilización del mercado aerocomercial que impulsa el jefe coordinador de Políticas Públicas de la Jefatura de Gabinete, el ex CEO de LAN Gustavo Lopetegui, junto al ministro de Transporte, generó mucha preocupación en el sector e incluso dentro del propio gobierno. Los reparos que la ex presidente de AA Isela Costantini había manifestado sobre el tema incluso le costaron su salida. Los sindicatos buscaron hasta anoche impugnar la audiencia pública que, pese a no ser vinculante, la consideran como un puntapié inicial a la desregulación del sector. Previo a que comenzara la audiencia, los sindicatos del sector se autoconvocaron en la puerta del teatro.

El primero en hablar fue Dietrich, quien descartó que haya una política de cielos abiertos. “Llamemos las cosas por su nombre. Cielos abiertos significa que una empresa aeronáutica vuele cabotaje en nuestro país con aviones de otra nacionalidad, con tripulantes de otra nacionalidad. Esto no pasa en Argentina y nunca va a pasar mientras nosotros seamos gobierno”, aseguró el ministro. Según prometió en su discurso, las firmas que ofrezcan estos servicios “deberán estar radicadas en el país, cumplir con las normas de seguridad, contratar personal argentino y adherir a los convenios colectivos”. El funcionario prometió que las nuevas empresas que se radiquen en el país “invertirán 1700 millones de dólares en los próximos cuatro años”.

Luego, representantes de las empresas que solicitaron las rutas de cabotaje e internacionales, que en su mayoría ya opera AA, tuvieron 15 minutos cada una para presentar sus proyectos. Alas del Sur, a través de su representante legal, Juan Carlos Vásquez, detalló que la propuesta  toma como base de operaciones el aeropuerto Ambrosio Talavera de la ciudad de Córdoba, argumentando que no sólo la estación aérea, sino también la capital mediterránea “reúnen las condiciones para la operatoria que hemos planificado”. Pretenden iniciar las operaciones con 6 aviones y llegar a 12 recién en 2022.

American Jet, que realiza actualmente vuelos no regulares para empresas en distintos puntos del país, solicita rutas regionales, sobre todo en la Patagonia, para convertirse en “abastecedoras y subsidiarias” de los tramos largos con base en la ciudad de Neuquén. Desde allí tienen previsto volar a Mendoza, Ushuaia, Rosario, Córdoba y a distintas ciudades de la Patagonia con aviones ATR 42 de 48 asientos, según su asesora legal, Ivana Palmeiro. Desde Andes Líneas Aéreas solicitaron una ampliación de servicios en el país y sumar rutas con destino a San Pablo, Santiago de Chile y Montevideo.

Avian Argentina, del Grupo Avianca, recibió la mayor desaprobación por parte de los gremios presentes en la sala, debido a que está vinculada con la familia del presidente Mauricio Macri. Su apoderada legal, Elisa Cinigaglia, expuso que solicitaron 16 rutas entre Buenos Aires y ciudades como Santa Fe, Rosario, Puerto Madryn, Viedma, Mar del Plata, Mendoza, San Luis, Villa Mercedes, Río Cuarto, Paraná, Reconquista, Tandil, Villa María, Bahía Blanca, Concordia, Paso de los Libres, Sunchales y Porto Alegre. Por último, Julián Coock, en nombre de Fly Bondi, siendo el único titular de compañía presente en el recinto y en exponer ante la audiencia, ratificó una inversión de 75 millones de dólares el año próximo, con una proyección de transportar ocho millones de pasajeros para 2021 con 27 aviones, uniendo 27 destinos de cabotaje y 43 de América latina.

Las críticas de algunos de los expositores se centraron en que la infraestructura local no está preparada para el arribo de estas empresas. Como ejemplo, señalaron que “no hay una radarización adecuada”. Los gremios también hicieron foco en las bajas normas de seguridad que exhiben algunas de estas empresas y falta de entrenamiento de sus tripulaciones.

Fuente: Página 12