El pontífice estaba saludando a numerosos fieles cuando una señora le agarró de forma vehemente. Luego tuvo que pedir disculpas.-

«Yo mismo pierdo la paciencia y, por eso pido disculpas por el mal ejemplo de ayer», afirmó el sumo pontífice. Le había dado una brusca palmada en la mano a una mujer que lo agarró del brazo.

Pasadas las 18 horas del martes, luego de celebrar el Te Deum y visitar el pesebre ubicado en medio de la plaza vaticana, Jorge Bergoglio, con el rostro visiblemente enojado, retiró de forma brusca la mano de una fiel que lo tironeó de la mano para acercarlo al espacio dispuesto para el público.

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