Jarsún y Ramos, dos coterráneos en otra discusión.

Semana final en caliente

El lunes próximo lunes 16, aterrizará en la sede del Poder Legislativo el proyecto para extender el Presupuesto 2019 hasta abril y un anexo que habilite un rediseño de partidas. Tanto en el Ejecutivo provincial como en el parlamento, lo que atraviesa ambos lados del poder es el cualquierismo numérico. Los 115.000 millones y monedas que debería contabilizar esta norma quedan muy en el aire, cuando ni la fuente de más del 70 % de estos ingresos –Balcarce 50- lo tiene en claro.
En este escenario, tan o más gelatinoso que la doctrina Libres del Sur, los funcionarios del
saenzismo y los legisladores provinciales comparten la casi absoluta falta de precisiones. Lo
único concreto será que a este pantano financiero-contable se lo deje en manos del
Coordinador gubernamental Pablo Ismael Outes, a fin que sea él quien corte, pegue, sume y reste. Hasta abril, cuando se espera que aclare el panorama federal.
De antemano, en Diputados y en Cámara alta asintieron su postura favorable a estos
emparches normativos, dado que tal gentileza es la única vía razonable para gestionar en
medio de tal escenario farragoso. A este pedir de boca del saenzismo acudieron solícitos el
cacique en el Senado, Mashur Lapad, y hasta el rosariolermino Sergio “Topo” Ramos, como
también los timoneles en Cámara baja, Esteban Amat e Ignacio Jarsún.
En el debate habrán planteos que coquetean con los recortes, a contramano de lo que se está discutiendo a nivel nacional, ya sea por vía de mochar sueldos por vía de una baja en el recálculo por inflación o bien por medio de la no renovación de algunos contratos. Todas
señales que presagian algunos off the reccord inesquivables, en la previa al cantado (Ver
Cuarto Poder edición del 7 de diciembre pasado “Teléfono por acá”) receso en la actividad de los parlamentarios.