El portal Norte Social entrevistó a familiares de Paola Ramírez, la joven asesinada y arrojada a metros del peaje de AUNOR. Denuncian que las primeras versiones policiales son falsas y que la muerte estuvo precedida por escenas de violencia y una violación.

A continuación el cuerpo de la nota: “El 22 de enero de 2012 murió Miguel Angel Ramírez, padre de crianza de Paola. Ella contaba en aquel momento con catorce años; sufrió una crisis psicológica y se fue a vivir junto a una amiga de la misma edad. Casi tres meses después, la Asesoría de Incapaces Nro. 5, Patricia Liliana de Caacupe Gómez de González, emitió, mediante la oficina de prensa de la Policía de Salta, un parte de prensa solicitando a la población la ubicación de la adolescente. “Ella volvió a casa sola; la Policía ni siquiera la buscó”, contó José Ramírez, de 26 años y tío de Paola.

Dos años después, el lunes 13 de mayo de 2014 alrededor de las 7.30, la jovencita fue encontrada por trabajadores rurales en un camino vecinal al costado de la ruta nacional 9/34, a la altura del kilómetro 1581, muy cerca del puesto de peaje Aunor. Estaba muerta. Su pequeño cuerpo mostraba signos de haber sido golpeada salvajemente. A partir de ese momento volvieron a demostrarse los gravísimos inconvenientes que desde hace tres años encuentra cualquier investigación de un crimen debido a las internas entre la Brigada de Investigaciones y el CIF.

Los primeros días, la identidad de la adolescente asesinada fue un misterio. Ni siquiera se divulgó un identikit, pues el dibujo realizado no fue del agrado del fiscal. La familia Ramírez, debido a la ausencia de Paola, quien había salido la tarde del domingo 11 de junio para bailar en el boliche “Peka´s”, marchó hasta la morgue con mala espina. El cadáver era de ella.

La entrevista al tío de Paola

Ese boliche no es para menores de edad; ¿era frecuente que Paola escapase de su casa y fuese a ese lugar? consultamos.

Ella tuvo momentos difíciles desde que murió mi papá, quien la había criado y la adoraba, en enero del 2012. Pero después de esa época, muy pocas veces salía a bailar; le gustaba mucho la música, admiraba a Willy Campero, soñaba con ser bailarina de su grupo, pero de ahí a decir como dijo el Nuevo Diario que se escapaba para ir bailar y volvía a los tres días, es mentira. Ella era una buena chica, una buena mamá de su beba de siete meses – contó José.

Empastillada

De acuerdo al relato del tío de Paola, ésta fue vista la noche del domingo 11 de mayo en el boliche mencionado bailando con tres o cuatro hombres, todos ellos treinteañeros. “Ella no se drogaba pero sabemos que la empastillaron y tres tipos la sacaron de Peka´s. De allí la llevaron en un Fiat Uno color gris a un hotel alojamiento que está en la entrada a Salta. Ahí ella se despertó y quiso escaparse pero le pegaron y la violaron. Después la asesinaron con una cinta de bebé en el cuello; la bañaron y la llevaron hasta cerca de Aunor, en donde la tiraron como un perro”, narró José.

¿Cómo es que conocés todo lo que me cuenta?

Un hombre, uno metido en raterías (hurtos y robos pequeños), escuchó como un conocido que se dedica a lo mismo contó que “se había mandado una cagada”; entonces llamó a la Policía de Lola Mora y les dijo todo.

Según las primeras informaciones, la adolescente había mantenido relaciones sexuales consentidas y su cuerpo no presentaba signos de violencia. Sin embargo su tío señaló todo lo contrario: “en los tobillos tenía moretones, como si la hubiesen agarrado fuerte de allí, y tenía marcas de golpes en el resto del cuerpo, por ejemplo se notaba la huella de una trompada en la frente. Todo eso muestra que la violaron, no como dijo la Policía de que Paola tuvo sexo consentido”, remarcó José.

El fiscal y la familia

José Ramírez y su hermana Gabriela se reunieron el lunes 16 de junio a la mañana en la oficina del fiscal Eduardo Barrionuevo, en la Ciudad Judicial de Salta. Junto al funcionario del Ministerio Público, jefe de la investigación de la violación y asesinato de Paola Ramírez, estaban el oficial Costello, de la Brigada de Investigaciones, y el médico legal del Poder Judicial. La charla no fue amable.

“Le reclamamos al fiscal que pasó más de un mes y lo único que tienen es una persona presa gracias a una denuncia anónima, porque los de la Brigada de Investigaciones o del CIF no consiguieron nada e hicieron toda mal; además, los policías dijeron mentiras de Paola a los periodistas…”, contó José.

“Al médico de ellos le dije que cuando todavía estaba sin identificar el cuerpo de mi sobrina, por los diarios salió que la chica encontrada tenía 30 años, pero en el certificado de la autopsia estaba escrito que la edad era entre 15 y 21 años; ellos le echaron la culpa a la prensa, pero el periodismo, ¿de dónde va a sacar lo que dice?”, expresó, indignado, el tío.

«No hablés con la prensa”

“El fiscal me dijo que no tengo que hablar con la prensa, y yo le dije que él no puede decirme con quien hablo yo; así como estoy enojado con el diario chiquito por eso que escribió de que Paola se dedicaba a la prostitución, que es falso, también se que cuando la prensa cuenta lo que pasa con las cosas oscuras, se aclara algo”, sostuvo.

“Así es esto para ellos: somos pobres, mi sobrina no es nadie, la Policía no nos quiere; entonces, sino nos movemos, marchamos, hablamos por todas partes, ellos no van a hacer nada. Si hubieran encontrada muerta a una chica de apellido, ya estaría todo aclarado”, describió.

“Al médico le dije que entonces, ya que ellos no eran capaces de identificar a nadie, las personas que van a ser asesinadas deben salir con el documento así cuando las encuentren muertas los policías saben cual es su nombre”, ironizó.

“Ninguno de ellos nos pudo explicar porque estaba bañado el cuerpo de Paola; ese Costello dijo que el cadáver fue encontrado mojado por el rocío, pero eso no es cierto, no somos tontos; los asesinos lavaron el cuerpo para borrar todas las huellas”, explicó José.