Lo que empezó con un espejo roto terminó bastante lejos de una simple discusión de tránsito. Según la información difundida sobre el hecho, un automovilista circulaba en contramano en barrio Progreso, en la zona oeste de Salta Capital, y un motociclista hizo una maniobra para evitar el choque. En el movimiento, la moto habría golpeado el espejo del auto. Hasta ahí, un incidente más de los que ocurren todos los días. El problema fue lo que vino después: familiares y allegados del conductor habrían seguido al motociclista hasta la casa donde buscó refugio y allí la discusión pasó directamente al formato piña.
La escena escaló hasta que intervino un policía que estaba de civil y visitaba a sus padres. Primero intentó separar a los involucrados y, como no funcionó, se identificó como efectivo y efectuó un disparo disuasivo. Cuando llegaron los refuerzos, terminaron detenidas cinco personas —cuatro hombres y una mujer, de entre 19 y 43 años— y se secuestraron armas blancas y sustancias estupefacientes. El motociclista sufrió heridas leves, mientras que el policía denunció amenazas contra él y su familia. La Justicia investiga el episodio y también el accionar del efectivo quedó bajo análisis de Asuntos Internos. Todo, aparentemente, por un espejo.




