Igual que Urtubey y Gustavo Sáenz, Miguel Nanni llegó al despacho del ministro del Interior, Rogelio Frigerio. Llevó un mensaje de otros radicales que se sienten ignorados por Macri. Frigerio reconoció que en Salta hay muchas manos en el plato. (Gonzalo Teruel)
Entre café y café, el cafayateño evidenció el malestar de los radicales porque “las buenas noticias las dan los gobernadores peronistas y la malas las bancamos los diputados radicales”. Y puso el ejemplo de Salta: los anuncios de obras y recursos los comunican los ministros nacionales junto al gobernador Urtubey o el intendente Sáenz mientras los referentes de la UCR y del PRO miran de lejos y explican por qué suben los precios.
En contacto con el diputado Diego Mestre, hermano de Ramón, el intendente de Córdoba, y con el tucumano José Cano, Nanni sabe que en otras provincias pasa lo mismo y eso enoja al radicalismo que comprueba, dramáticamente, que la negativa de Ernesto Sanz de integrar el gobierno lo dejó sin el principal interlocutor y negociador con el macrismo.
Frigerio no se enojó y tranquilizó al salteño. Se justificó diciendo que para garantizar la gobernabilidad se están haciendo algunas necesarias concesiones al peronismo pero que el radicalismo sigue siendo un aliado importante en Cambiemos y le anticipó parte de la agenda y la estrategia parlamentaria del gobierno.
Además, se mostró permeable a otro reclamo de Nanni vinculado con las designaciones en los organismos nacionales en el territorio salteño. Hasta ahora sólo se nombraron autoridades en el PAMI y la AFIP y no son precisamente dirigentes vinculados al radicalismo: en el organismo recaudador se ubicó un funcionario que responde directamente a Buenos Aires y en la obra social a una simpatizante del macrismo.
El ministro aceptó también intervenir en las cada vez más difíciles relaciones entre la UCR y el PRO en la provincia. Reconoció que la falta de experiencia y talento político de sus referentes complica las cosas y mocionó a Roberto Ulloa como mediador. En efecto el hijo del exgobernador ya mantuvo reuniones con los presidentes de ambos partidos para evitar que las diferencias se acrecienten y terminen a las trompadas pero, por ahora, sólo urdió la designación de su hermano Álvaro en el INADI.
Antes de terminar la charla, Frigerio reconoció que en Salta hay muchas manos en el plato y mencionó a Urtubey, Sáenz, Juan Carlos y Bettina Romero, Guillermo Durand Cornejo y Martín de los Ríos, además de Nanni y los radicales. Por eso lo invitó a que intensifique sus contactos con funcionarios nacionales, se comprometió a mejor considerar al radicalismo salteño, y le garantizó lugares importantes en la estructura estatal.







