Bomberos apagan incendios… 

 

Reciben piedrazos de propina

Los bomberos voluntarios de Mendoza se enfrentan a un doble riesgo: el fuego que destruye casas y la puntería entrenada de algunos vecinos indignados con vaya uno a saber qué. Mientras combatían un incendio en el barrio Cinco Mil Lotes, en Las Heras, los rescatistas fueron recibidos con una lluvia de piedras que dejó más vidrios rotos que gratitud.

De apagar llamas a esquivar cascotes

El operativo parecía ir bien: varias dotaciones trabajaban unidas, la empresa Edemsa cortaba la luz, los municipios aportaban agua y la policía resguardaba la zona. Todo hasta que un grupo de vecinos decidió que la mejor manera de agradecer el esfuerzo de los voluntarios era convertirlos en blancos móviles.

Resultado: tres casas destruidas por el fuego y varias autobombas abolladas por las piedras. Los bomberos, que ponen su tiempo libre y sus vidas al servicio de otros, esta vez se llevaron de recuerdo no medallas, sino parabrisas estallados.

“Nos atacaron mientras ayudábamos”, resumieron los voluntarios en un comunicado que mezcla indignación con resignación. Porque la tragedia no solo es perder casas y pertenencias: es también descubrir que quienes vienen a salvarte pueden terminar escapando de tu puntería.

Por suerte, ningún bombero resultó herido. Aunque, claro, el daño moral ya está hecho: ¿cómo seguir apagando incendios si el premio es salir con la cabeza vendada?