La incapacidad del Grand Bourg para lograr que los actores económicos generen empleos más el incremento del presupuesto provincial durante la década “K”, provocaron que en Salta sea el Estado quien provea de empleos. El incremento de empleados públicos fue del 59% en la última década. (Federico Anzardi)  

El primer informe que dio cuenta de ello fue publicado a principios de año por el sitio noanomics.com a través del Informe Fiscal de Provincias “Empleo público de las provincias, una bomba de tiempo”. El mismo llevó la rúbrica del economista Félix Piacentini y mostraba un panorama general de todo el país. En ese marco, Salta ya aparecía  como una de las provincias de mayor crecimiento en los últimos años.

NOAnomics asegura que el 2013 cerró con una planta de 1,98 millones de empleados públicos provinciales en todo el país (excluyendo la órbita municipal), lo que implica cerca de 592 mil agentes más que en el año 2003 y un aumento, punta a punta, del 43% en un periodo en que el incremento poblacional fue de solo un 10%.

El ranking de crecimiento del empleo público entre 2003 y 2013 es liderado por Tierra del Fuego, con un incremento del 106%. Sigue Catamarca, con el 80%. Salta se encuentra en el sexto lugar, con el 59%. Sólo superada por Santa Cruz (66%), Chubut (64%) y Corrientes (60%). El extremo opuesto está protagonizado por San Luis y Santa Fe, con un crecimiento del 13% y 18% respectivamente.

En el caso de los empleados públicos cada mil habitantes, Salta aparece en el puesto 16, con 34/1000 (2003) y 46/1000 (2013). El primer puesto sigue siendo de Tierra del Fuego con 78/1000 (2003) y 119/1000 (2013).

A la hora de precisar el desarrollo del proceso salteño, se puede consultar el Informe de Coyuntura Nº 16 de la Fundación para el Análisis y Reflexión de los Argentinos (Fundara). Esa organización que nuclea a técnicos que trabajan para el romerismo, realizó al informe con un claro tono de denuncia a los dos períodos de gestión de Juan Manuel Urtubey, aunque usando una fuente importante: los datos provenientes de la Oficina de Presupuesto Provincial. Basándose en los mismos, el documento muestra que entre el 2007 y el 2014, el número de empleados públicos pasó de 44.594 a 64.896 y expresa que este incremento sólo habría repercutido en los niveles de burocratización del Estado salteño.

El informe, publicado en mayo, muestra cómo se fue incrementando el número de empleados en las filas del gobierno de la provincia. En 2007, había 44.594. En 2008, 49.288. 2009, 51.257. En el 2010 hubo una suba considerable: se llegó a los 55.621. En 2011, 57.170. 2012: 60.078. 2013, 61.450. Para 2014 se alcanzó los 64.896. “Un punto importante a destacar es que este incremento no es normal en el desempeño de la administración pública, durante los años anteriores y correspondientes a la recuperación post crisis de la salida de la convertibilidad, dicho comportamiento fue mucho más atenuado, manteniendo una relación en cuanto al gasto en personal como participación del total del gasto planificado en un periodo en niveles saludables”, expresa el informe.

Para esta fundación, “la evolución de la cantidad de empleados públicos tiene un quiebre importante en el año 2008”. Durante el último mandato de Juan Carlos Romero (2003/2007) la cifra creció en promedio por año en 1.614 agentes. “Entre los años 2008 a 2014, dicho incremento fue de 2.900 empleados”.

Fundara asegura que el aumento del personal en los puestos del gobierno provincial no se ha visto traducido en un beneficio para la población, sino que “solamente se ha incrementado los niveles de burocratización de la organización”. El informe también muestra que durante el año 2013, un 52,11% de los recursos públicos fueron destinados a pagar sueldos, mientras que un 5,37% fue destinado a infraestructura.

La burocratización a la que se refiere el informe es ejemplificada en el cruce entre los datos de las oficinas de estadísticas de los ministerios de Salud y Educación, “dos de los servicios públicos principales a prestar”. “De los 15.484 empleados públicos que se habían incrementado hasta el año 2012, sólo 801 pertenecieron a profesionales de la salud, mientras que sólo 379 de estos especialistas fueron médicos. Es decir que sólo el 5,17% de este incremento perteneció al servicio de salud. Mientras que de los 16.856 empleados públicos que se incorporaron hasta el año 2013, tan sólo incorporaron 2.948 docentes, lo que representó un 17,48% del total de los empelados incorporados, esta evolución deficiente en dicho sector involucró que la participación de los agentes relacionados a la educación en la planta pública provincial ha retrocedido, pasando de representar un 62,47% en el 2007 a un 50,13% en el año 2013, lo que muestra una clara desatención a este sector por parte de la administración pública provincial”, explica el texto.

Empleo público vs privado

NOAnomics revela que el empleo público provincial ha crecido en el país a un ritmo del 3,6% anual entre 2003 y 2013, contra el 5,6% en que lo ha hecho el empleo privado formal (en blanco). “Ahora bien, dividiendo este período por la mitad se observa que mientras entre 2003 a 2008 la creación de empleo privado más que duplicaba la del público provincial (9,7% versus 4,1%), la situación se revierte para el ciclo comprendido entre 2008 y 2013 y la tasa de crecimiento promedio anual del empleo estatal pasa a duplicar a la del privado: 3,1% contra 1,6%”, agrega. Para el informe, “es esta tendencia de los últimos cinco años de más ritmo en la creación de empleo público que privado la que intensifica las tensiones salariales actuales que enfrentan las administraciones provinciales, a la vez que deja en evidencia que dicha trayectoria es insostenible en el mediano plazo”. En el último lustro, la creación de empleo público fue encabezada por Chaco con un 7,6% promedio anual, Tucumán y Chubut ambas con 6% y La Pampa, San Luis y Jujuy con 4%. Salta aparece en el noveno lugar, con 3,5%.

También son analizadas las diferencias entre las tasas de crecimiento promedio anual del empleo público y privado en cada provincia. “Así como en todas las jurisdicciones los puestos de trabajo privados aumentaron a mayor ritmo promedio anual que los públicos entre 2003 y 2008, en 17 de las 24 provincias la velocidad de aumento del empleo público superó a la del privado formal en los últimos cinco años, siendo las brechas en puntos porcentuales muy importantes en Chubut (5,8), Tucumán (5,3), Chaco (4,5) y La Pampa (4,5)”, explica el informe. Salta  se encuentra en noveno lugar, con 1,5.

“De esta realidad se desprende que de no ser por el aumento en las plantas de personal de la mayoría de las provincias las tasas de desempleo registradas en ellas hubieran sido mayores, al perder dinamismo el sector privado como generador de fuentes de trabajo. Debido esta evolución, y a la de décadas pasadas, en algunas provincias al menos la mitad de los puestos de trabajo en relación de dependencia son generados por la administración pública, tal como se observa en Catamarca, Formosa, Santiago del Estero, Corrientes, La Rioja, Chaco y Jujuy. Si además se tiene en cuenta que para todas las provincias, salvo CABA, el gasto salarial promedio estatal es mayor a la remuneración promedio del sector privado con brechas mayores al 50% en Tucumán (83%), Formosa (83%), Santa Fe (72%), Córdoba(66%), Entre Ríos (63%), Mendoza (57%) y Jujuy (55%); sea por el efecto precio (salario) y/o el de cantidad (dotación de agentes) muchas delas provincias argentinas comenzarán a escuchar más fuerte el tic tac de la bomba de tiempo activada por el empleo público y su peso creciente en el gasto total”, concluye el informe.

 

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