La cadena internacional de café Starbucks ($SBUX) informó esta semana que procederá al cierre de aproximadamente 250 locales de bajo rendimiento en Estados Unidos y Canadá.
La medida forma parte de una “estrategia de optimización de su red de tiendas”, enfocada en fortalecer las operaciones más rentables y adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo.
Según la empresa, la decisión responde a un análisis de desempeño que identificó establecimientos con baja productividad y limitada proyección de crecimiento. El objetivo es concentrar recursos en ubicaciones estratégicas, mejorar la experiencia del cliente y potenciar nuevos formatos de servicio, como el “drive-thru” y las entregas a domicilio.
El cierre de estas cafeterías se enmarca en un proceso de reorganización que busca mantener la competitividad de la marca en un mercado cada vez más exigente. Starbucks ha señalado que continuará invirtiendo en innovación digital y en la expansión de productos que respondan a las preferencias actuales de los consumidores.
Aunque la medida implica una reducción en su presencia física, la empresa aseguró que seguirá comprometida con la región y que los clientes podrán acceder a sus productos en miles de locales que permanecen operativos. Se prevé que parte del personal afectado sea reubicado en otras tiendas de la cadena.




