El nuevo armado del Congreso de la Nación muestra una disminución de representación femenina y no se alcanzó el 50% de los cargos.

A pesar de la ley 27.412 de Paridad de Género sancionada en 2017, una vez más no se alcanzó el 50% femenino en las bancas e incluso se registraron retrocesos. Así, lo refleja el informe “Candidatas”, elaborado por Data Género, en conjunto con Ojo Paritario.

En la Cámara Baja, el número de mujeres ocupando bancas disminuyó de 109 a 106. En términos porcentuales, las diputadas ocupan hoy el 41% de las bancas, lo que marca un retroceso del 1,3% respecto del período legislativo anterior.

En total, siete distritos perdieron representación femenina: la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Chubut, Entre Ríos, La Pampa, San Juan, San Luis y Tierra del Fuego. Aunque el panorama general resulta poco alentador, también se registraron avances en cinco provincias -Buenos Aires, Formosa, Neuquén, Río Negro y Santa Fe-, donde aumentó la presencia de mujeres en el Congreso.

En la Cámara Alta, en cambio, la cantidad de mujeres se mantuvo estable en 34 (47%), en relación con el período anterior, lo que indica que no hubo avances, pero tampoco retrocesos. En cuanto a las representaciones provinciales, Entre Ríos perdió una senadora y quedó integrada por dos varones, mientras que Salta incorporó una mujer, pasando a contar con dos senadoras y un senador.