Una mujer había muerto de un disparo de arma reglamentaria. Dice que se suicidó.

¿Quién investiga a los investigadores? Un policía, a cargo de investigar homicidios, quedó en la mira de la justicia el año pasado, cuando su esposa murió, en calle Ayacucho al 800.
La joven murió por el disparo de un arma reglamentaria. El esposo, un policía que formaba parte del área que investiga homicidios, sólo estuvo unas horas preso: la fiscalía casi en el acto dio por sentado que se trató de un suicidio.
Ahora el policía será juzgado por incumplimiento de los deberes de funcionario público: por dejar el arma al alcance la de la mano.
La ley dice que los efectivos deben guardar el arma descargada, en un lugar seguro y bajo llave.