Sandra Bonari

La jueza de Corte de Justicia salteña se refirió a las estadísticas de femicidios en Salta luego de que Cuarto Poder reflejara las inconsistencias al contabilizar los casos extremos de violencia de género.

Hace dos semanas reflejamos en una nota que el Registro Nacional de Femicidios de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) no pudo completar información de Salta porque el Ministerio Público Fiscal y la Corte de Justicia salteña no aportaban datos.

El registro anual de la CSJN advierte un problema importante y urgente. Salta no posee una sistematización acorde de datos sobre casos de femicidios que sea congruente con la realidad. De hecho, son los medios de comunicación y las periodistas quienes tenemos que buscar entre las sombras los datos que se dificultan aún más en casos ocurridos en el interior provincial.

“En esta provincia no se pudo completar el protocolo de trabajo de este Registro ya que si bien el Ministerio Público Fiscal informó la cifra de 19 femicidios, no aportó datos cualitativos sobre los mismos. Por su parte, la Corte de Justicia detalló los datos cualitativos, pero de un número poco representativo del total de casos (11 de 19)”, señalan en el informe de la CSJN.

Consultada sobre el tema, en Radio Salta, la jueza de la Corte de Justicia de Salta, Sandra Bonari dijo ayer que «evidentemente», hay ocho femicidios que «no se judicializaron», queriendo despegar de responsabilidades a la Corte de Justicia Salteña, señaló que son los fiscales quienes deben iniciar las investigaciones: «Tenemos 11 causas, con nombre y apellido, con número de causa, agresor y víctima. No tenemos más porque, de acuerdo al sistema acusatorio, quien tiene que ejercitar la acción y el que debe abrir la puerta para investigar es el fiscal. Tenemos 11. El fiscal tuvo 19 en su momento. Evidentemente, hay 8 que no judicializó», manifestó la magistrada.

Y en ese sentido mencionó Bonari que ahora y después de la nota publicada por este semanario, construirán su propio registro: «Vamos a construir un registro propio basado en lo que puede basarse el Poder Judicial, en el hecho de una acusación seria por el órgano acusador y luego el seguimiento de esa acusación para ver a dónde llega y cuál es la sentencia porque, si no, nos quedamos con cifras que no sabemos a dónde llegaron», manifestó ayer la jueza de Corte Sandra Bonari.