Ante el Tribunal Oral Federal N°2 de Salta comenzó el juicio contra siete integrantes de una organización narcocriminal acusada de haber transportado un total de 334 kilos de cocaína en dos operaciones distintas. El debate se inició el 19 de diciembre pasado y se reanudará en febrero, una vez finalizada la feria judicial. Las penas en expectativa oscilan entre los 6 y los 20 años de prisión.
El caso es llevado adelante por el Área de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta, a cargo del fiscal federal Ricardo Toranzos, quien interviene en el debate junto a la auxiliar fiscal Carolina Aráoz Vallejo y el investigador Facundo Saravia.
Los representantes del Ministerio Público Fiscal acusaron como coautores del delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes a Jonathan Leonel Ostapowicz, Richar Ariel Delgado, su hermano Diego Hernán Delgado, Gabriel Osvaldo Ruíz Apaza y Adrián Emilio Escarlata. En tanto, Federico Rubén Batista y Francisco Agustín Flores enfrentan cargos como partícipe necesario y partícipe secundario, respectivamente.
En los casos de Batista y Diego Delgado, la acusación se agrava por su condición de gendarmes en actividad, ya que ambos ostentaban el rango de cabo primero al momento de los hechos.
Según la hipótesis fiscal, Ostapowicz —comerciante— y Escarlata —exonerado de la Gendarmería Nacional— ejercían el liderazgo de la organización. El resto de los imputados también mantenía vínculos con esa fuerza: Richar Delgado fue dado de baja tras ser descubierto transportando 600 mil dólares en su vehículo, mientras que Ruíz Apaza y Flores se encontraban en proceso de ingreso a la Gendarmería.
Al iniciar el debate, el fiscal Toranzos expuso la teoría del caso y detalló las pruebas que serán producidas durante el juicio para sustentar el pedido de responsabilidad penal de los acusados. Tras la negativa de los imputados a declarar, el tribunal celebró dos audiencias en diciembre en las que declararon testigos vinculados a los procedimientos de incautación de la droga.
El primer cargamento
El primer hecho investigado ocurrió el 19 de mayo de 2024, cuando personal del Escuadrón 45 de la Gendarmería Nacional realizaba un control vehicular en el kilómetro 170 de la ruta provincial N°5, a la altura de la localidad de General Pizarro, departamento de Anta.
Según relataron los testigos, Diego Delgado conducía una camioneta Volkswagen Amarok a gran velocidad en sentido norte-sur. Al advertir la presencia del control, intentó evadirlo e incluso embestir a los gendarmes, hasta que finalmente detuvo la marcha tras la activación de sirenas y balizas.
Al acercarse al vehículo, los efectivos observaron a través de las ventanillas traseras un uniforme de la Gendarmería y un bolso institucional. Delgado se identificó como cabo primero de la fuerza, con funciones en el Destacamento Móvil N°1 de Campo de Mayo, provincia de Buenos Aires, y al inspeccionar la caja del rodado informó que transportaba droga. En total, se secuestraron 302 kilos de cocaína distribuidos en 293 paquetes.
La detención de Delgado dio inicio a una investigación más amplia, que permitió reconstruir la logística del transporte. La fiscalía determinó que la camioneta había sido trasladada desde Misiones a Buenos Aires por Federico Rubén Batista, también cabo primero de la Gendarmería. Batista había viajado a Posadas el 16 de mayo en un vuelo pagado por Delgado, donde Ostapowicz le habría entregado el vehículo.
Batista fue detenido el 10 de octubre y sostuvo en su descargo que desconocía el destino ilícito de la camioneta, alegando que solo hizo un favor a un amigo. Sin embargo, la fiscalía detectó múltiples irregularidades, entre ellas la falta de autorización de sus superiores para realizar el viaje.
El segundo cargamento
El 26 de octubre de 2024, mientras la organización ya estaba bajo investigación, los investigadores detectaron movimientos sospechosos al observar que Ruíz Apaza y Flores circulaban en una camioneta Toyota en tándem con otra Volkswagen Amarok conducida por Escarlata.
Ese mismo día, la Amarok fue interceptada en el puesto fijo de El Naranjo. Dentro de la rueda de auxilio, los gendarmes hallaron 31 kilos de cocaína y detuvieron a Escarlata. Al día siguiente, Ruíz Apaza y Flores fueron arrestados en la ciudad de Orán.
Durante el juicio, los testigos relataron que, al advertir el peso excesivo del neumático, Escarlata destruyó uno de los teléfonos celulares que llevaba consigo, mientras que el segundo dispositivo pudo ser preservado como evidencia.
Finalmente, el 25 de febrero pasado, Ostapowicz y Richar Delgado fueron detenidos en las provincias de Misiones y Corrientes, respectivamente, en función de las pruebas que los vinculaban con ambos transportes.
Tutoriales y coordinación por WhatsApp
Uno de los aspectos más relevantes del caso es que los acusados utilizaban un grupo de WhatsApp denominado “Los Peluches” para coordinar las operaciones. En ese espacio se intercambiaban audios y videos a modo de tutoriales, en los que Escarlata explicaba cómo “embutir” la droga en los vehículos, incluso sugiriendo métodos novedosos como ocultarla en los respaldos de los asientos.
Además, se impartían instrucciones precisas sobre cómo actuar frente a controles de la Gendarmería, aprovechando el conocimiento interno de los protocolos de la fuerza, lo que les otorgaba una ventaja operativa.
Entre los audios incorporados como prueba, se destaca uno de Diego Delgado en el que advertía sobre la instalación de un nuevo puesto de control fijo en la localidad salteña de Joaquín V. González, reforzando la presencia de Gendarmería en el sur provincial.
El juicio continuará en febrero, cuando se retome la producción de pruebas y los alegatos de las partes.




