Sáenz: «no queremos salteños pidiendo limosna»

 

En el 45.º aniversario de la Casa de la Industria, el Gobernador inauguró su nuevo espacio y resaltó los tres grandes motores que mueven a Salta: el campo, la minería y la energía.

La Unión Industrial de Salta celebró su 45.º aniversario con la inauguración de su nueva Casa de la Industria, un espacio pensado como punto de encuentro para fortalecer vínculos, debatir los desafíos del sector, impulsar iniciativas y acompañar el crecimiento de la actividad industrial provincial. El acto fue encabezado por el gobernador Gustavo Sáenz, junto al presidente de la institución, Eduardo Gómez Naar, y el titular de la Unión Industrial Argentina, Martín Rappallini.

Durante su discurso, el mandatario resaltó que la industria no es solo cifras: “La industria es ver cómo el esfuerzo de nuestra tierra se transforma y saber que lo que da nuestro suelo no sale crudo en un camión para que otros le saquen el jugo en otra provincia, sino que pasa por manos salteñas y le pone un plato de comida digno en la mesa a las familias”. Destacó también el valor de quienes arriesgan e invierten en contextos económicos difíciles, y remarcó: “Defender a la industria salteña es cuidar el trabajo y la comida de los salteños”.

Se refirió además al ordenamiento territorial como una herramienta histórica de su gestión, pensada para evitar que los jóvenes tengan que irse de la provincia buscando oportunidades: “A mí se me parte el alma ver en las terminales de cada pueblo a padres despidiendo a sus hijos con lágrimas en los ojos porque buscan oportunidades lejos. Nuestro desafío es que cada joven estudie sabiendo que hay una fábrica o una PYME esperándolo”. En este sentido, mencionó las 70 escuelas técnicas y 66 centros de formación que preparan perfiles para el sector productivo, un activo clave para el desarrollo de la minería, la agroindustria y los servicios industriales.

Expuso también la visión estratégica de la provincia: “Salta dejó de ser solo una provincia con minerales para convertirse en una provincia minera. Pero la minería no cambia la realidad sola; necesita de la metalmecánica, la tecnología y la logística que brindan nuestras PYMES. Esa es la verdadera licencia social: cuando la gente ve que la riqueza se traduce en obras, empleo y oportunidades reales”.

Explicó además el esquema productivo que define a la región: “Tenemos tres motores gigantescos empujando al mismo tiempo: el campo que produce, la minería que explota y la energía que potencia”. Y detalló su proyección: “La Puna es el corazón productivo; General Güemes el cerebro industrial y logístico que procesa la carga; y desde ahí conectamos directo con el Corredor Bioceánico para llegar a los mercados del Pacífico y del mundo entero, sin pedirle permiso al puerto de Buenos Aires”.

El gobernador afirmó: “Queremos ser un puente, nunca una piedra en el camino. Por eso trabajamos todos los días para dar previsibilidad, reglas de juego claras y la seguridad jurídica que necesitan para invertir sin miedo”.