El Defensor Público de Víctimas, Nicolás Escandar confirmó que las víctimas no son todas de un mismo colegio secundario, sino de varios, con lo cual el caso cobró mayor notoriedad y explica la gran preocupación que hay, tanto entres los padres de adolescentes y las autoridades educativas.
A medida que crece el número de víctimas, que ya asciende a 33, la situación de los ocho imputados también se torna delicada, en especial de cinco de ellos, acusados de integrar una asociación ilícita, agravante que podría llevar la pena hasta 20 años de prisión.




