La Mesa de Derechos Humanos de Salta expresa su irrestricta solidaridad con el pueblo boliviano y repudia de forma categórica la violencia institucional desatada por el Estado boliviano, bajo la gestión de Rodrigo Paz.
Comunicado de la mesa:
Rechazamos firmemente los mecanismos de represión con los que se pretende acallar el legítimo descontento popular frente a la imposición de leyes, políticas de shock y paquetes económicos que atentan directamente contra el bienestar de las mayorías.
La situación actual reviste una gravedad extrema: denunciamos públicamente que la brutal acción de las fuerzas de seguridad ya ha dejado un saldo trágico de cuatro personas fallecidas y cientos de heridos. Este uso desmedido de la fuerza contra manifestantes pacíficos constituye una flagrante violación a los derechos humanos fundamentales que no puede quedar impune. Advertimos con profunda preocupación que el programa económico de ajuste fiscal impulsado por la administración de Rodrigo Paz guarda idéntica matriz ideológica y metodológica con las medidas aplicadas por Javier Milei en la Argentina.
Ambos gobiernos:
* Recurren a discursos de pesada herencia para justificar el desmantelamiento de las funciones del Estado. Sobre todo Educación y Salud.
* Promueven planes que pulverizan el poder adquisitivo de la clase trabajadora.
* Buscan el levantamiento de subsidios esenciales y la privatización o congelamiento de áreas estratégicas.
* Entregan los bienes comunes para la explotación de empresas privadas y/o extranjeras.
* Intentan silenciar la resistencia popular mediante la criminalización de la protesta y el uso abusivo del aparato represivo del Estado. No es casualidad que el presidente argentino haya manifestado su explícito respaldo político al régimen de Paz en plena crisis social, validando un modelo económico excluyente que solo cierra mediante la represión en las calles.
Salteños y bolivianos compartimos una historia, una cultura y una frontera que nos unen profundamente. En virtud de esta hermandad inquebrantable entre nuestros pueblos, no podemos permanecer indiferentes ante el sufrimiento de nuestros hermanos.
Exigimos el cese inmediato de la violencia estatal, el respeto irrestricto a la protesta social y la apertura de canales de diálogo reales para resolver la crisis de manera pacífica y democrática. Mesa de Derechos Humanos de Salta




