Entre los presuntos damnificados habría comerciantes, propietarios de locales de ropa, arquitectos, albañiles y trabajadoras que aseguran no haber cobrado por tareas realizadas en un negocio vinculado con la rubia.
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En Salta no todo es empanada, folklore y postales de cerro. A veces también hay temporadas altas de escándalo. En las últimas horas, el nombre de Cecilia Roldán —modelo local habitué de eventos y redes sociales— empezó a circular no por una campaña nueva, sino por una serie de denuncias que combinan glamour, deudas y supuestos comprobantes de transferencia más imaginarios que el Caribe en julio.
El primero en hacer estallar la bomba fue Cristian Copa, quien la acusó públicamente de deberle una suma importante de dinero. No eligió eufemismos: “¡Delincuenta, pagá lo que debés!”, lanzó en redes, en un post que tuvo más interacción que cualquier desfile de temporada.
Según su versión, le habría prestado dinero y, ante el reclamo, terminó bloqueado en redes y canales de contacto.
Un club de damnificados (según los denunciantes)
El caso tomó otro color cuando comenzaron a aparecer más voces. Una mujer aseguró que al intentar denunciarla le informaron que la modelo tendría “más de 10 denuncias en su contra”. El dato, por ahora, forma parte de los testimonios difundidos públicamente y deberá ser confirmado en sede judicial.
Entre los presuntos damnificados habría comerciantes, propietarios de locales de ropa, arquitectos, albañiles y trabajadoras que aseguran no haber cobrado por tareas realizadas en un negocio vinculado a la modelo.
Una comerciante relató que Roldán se habría llevado vestidos de alta gama valuados en dólares con la promesa de abonar días después. “Me mostró que era modelo conocida en Salta, confié. Después me bloqueó y no pagó ni devolvió nada”, sostuvo. Moraleja comercial versión 2026: la fama no reemplaza al adelanto.
Otro denunciante afirmó que incluso le construyeron una casa y nunca se habría abonado ni al arquitecto ni a los obreros. “Tenemos grabaciones y capturas donde promete pagar. Enviaba comprobantes de transferencias que nunca se acreditaban y que serían truchos”, señaló.
Si se comprobara la existencia de comprobantes falsos, el asunto dejaría de ser chisme de sobremesa para convertirse en un problema penal serio. Porque una cosa es el desorden financiero y otra muy distinta la simulación de pagos.
Transferencias “fantasma” y vacaciones reales
Entre las acusaciones más repetidas aparece la supuesta emisión de comprobantes de transferencia que no impactaban en las cuentas de los acreedores. En tiempos donde todo queda registrado, el banco suele tener la última palabra.
Mientras tanto, Copa aseguró que la modelo estaría “de vacaciones con plata ajena”, frase que encendió las redes y convirtió el caso en tendencia local
Por ahora, todo se mueve en el terreno de las denuncias públicas y los testimonios cruzados. Si la situación escala a instancias judiciales, será la Justicia la que determine responsabilidades. Hasta entonces, el escándalo funciona como espejo incómodo de una época donde la imagen cotiza alto… pero las cuentas, al final del día, siempre cierran o no cierran.
Y en Salta, hoy, la pregunta no es quién desfila mejor, sino quién paga lo que debe.




