La inflación no baja hace nueve meses

 

La inflación volvió a marcar 2,9% en febrero y ya lleva nueve meses sin bajar, pero el gobierno nacional mantiene intacto su optimismo estadístico. Según el relato oficial, la economía atraviesa un proceso virtuoso de “corrección de precios relativos”, una expresión técnica que en castellano cotidiano significa que todo sigue aumentando, aunque ahora con un lenguaje más elegante. Mientras tanto, el índice anual ya acumula 33,1%, una cifra que confirma que el famoso descenso inflacionario sigue en modo promesa.

Desde el equipo económico de Luis Caputo explican que el proceso es parte de una transición necesaria para ordenar la economía. En esa transición, curiosamente, lo que más se ordena son las tarifas: vivienda, gas, agua y electricidad encabezaron los aumentos con 6,8% en febrero. Es decir, mientras el gobierno asegura estar combatiendo la inflación, uno de sus principales aliados en la pelea parece ser el aumento mensual de los servicios básicos.

El panorama se vuelve todavía más curioso si se mira el debate sobre cómo medir la inflación. Tras la salida de Marco Lavagna y la llegada de Pedro Lines, el gobierno analiza modificar la fórmula del índice que, según el propio Ejecutivo, está atrasada desde hace dos décadas. El detalle es que la nueva metodología, que podría reflejar mejor el impacto de las tarifas, habría dado una inflación incluso más alta en febrero. Por ahora la solución parece sencilla: si el número no ayuda demasiado, siempre queda la opción de revisar cómo se calcula. Porque si algo demostró la política económica argentina es que la inflación puede no bajar, pero la creatividad para explicarla nunca se agota.