La heladera, el electrodoméstico que nunca descansa 

 

En los hogares argentinos, el electrodoméstico que mayor cantidad de energía consume no es el aire acondicionado: se encuentra en la cocina y nunca se desconecta completamente.

La heladera, ubicada en la cocina, es un artefacto de uso diario que permanece conectada las 24 horas del día. Tanto fuentes oficiales como distribuidoras la incluyen entre los electrodomésticos de mayor consumo energético en el hogar, justamente debido a que nunca deja de estar en funcionamiento de forma total.

No se pretende afirmar que el aire acondicionado tenga un bajo gasto, ya que  por el contrario, cada hora de uso puede requerir mucha más energía. Según Edesur, un equipo eficiente de 3.500 frigorías consume aproximadamente 1,61 kWh por hora cuando se establece una temperatura de 24 °C.

Mientras que el aire acondicionado se utiliza solo en ciertas temporadas y horarios, la heladera opera durante todo el año. Por esta razón, en el cálculo final del consumo, suele tener un impacto más significativo.

Es común escuchar en los hogares la frase: «la heladera está apagada porque no hace ruido». Sin embargo, esto no corresponde a la realidad debido a que el aparato se mantiene conectado permanentemente y su compresor funciona en ciclos de encendido y apagado para mantener la temperatura interior adecuada.

Aunque las heladeras permanecen «encendidas» en todo momento, interrumpen y reanudan su actividad según las necesidades térmicas. Esto se alinea con lo que se observa en cualquier hogar dado que  puede que en un determinado instante no emita ruido, pero el equipo continúa desarrollando su labor.

Algo resulta sumamente interesante en Argentina es que existe una investigación del INTI revela que las heladeras puedan representar hasta el 24% de la demanda eléctrica residencial, porque son los únicos electrodomésticos que se mantienen en funcionamiento durante todo el día, lo que hace que al final del año consuman más que otros aparatos de alto consumo pero con uso menos continuo.