La mujer de 39 años pertenecía a una iglesia evangélica. El hombre encontrado con ella, Raúl Pérez, también formaba parte de la iglesia y tenía antecedentes de violencia contra su expareja y madre de su hijo.

Jéssica Norma González fue hallada muerta en un hotel alojamiento de la zona de Villa Palacios el jueves a la noche. Junto a su cuerpo estaba el de Raúl Pérez, ambos formaban parte de una iglesia evangélica de esta ciudad.

“Se acercó a la iglesia porque estaba desesperado. Su malestar o su aflicción nacían justamente de la violencia ejercida contra la madre de su único hijo, a quien no podía visitar por tener una medida cautelar de acercamiento», aseguró el hermano de la víctima. Además comentó que las lesiones que presentaba su hermana en manos, muñeca y brazos hablan a las claras que se defendió de un “perverso sexual”.

«Él dijo que la Justicia lo había alejado de su hijo con una restricción judicial de acercamiento, restricción de hogar. Con ese argumento se relacionó con la iglesia y recibió la ayuda espiritual de mi hermana, quien terminó entregando su vida, engañada por un lobo disfrazado de cordero», lamentó el hermano.

Asimismo detalló que Jéssica estudiaba abogacía y escribanía; y afirmó que su hermana fue apuñalada en el automóvil del femicida, quien luego habría intentado suicidarse y a causa de las heridas se encuentra internado en el hospital San Bernardo con cortes en las muñecas.

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