Noelia Suarez, madre de 3 hijxs sufrió un intento de femicidio por parte de su pareja que a pesar de tener denuncias previas le incendió la casa creyendo que ella se encontraba adentro. En el lugar además funcionaba un merendero y una huerta agroecológica que proyectaba dar de comer a 10 familias. (Andrea Sztychmasjter)

La invisibilización que sufren las mujeres violentadas de los barrios es moneda corriente en Salta pero ha ido en aumento en el último tiempo. Existe una invisibilización solapada, y órdenes expresas para no nombrar las muertes de mujeres como femicidio. Lo notamos a diario quienes nos encontramos ante numerosos casos de violencia. Esta invisibilización forma parte de una política de Estado diagramada y encubierta en lo que el gobierno provincial encuadra en “políticas de género” pero que ha demostrado no salvaguardar y prevenir la grave situación que padecen sobre todo las mujeres de los barrios más carenciados de Salta.

“No estábamos enterados de las denuncias” les manifestaron desde Polo Integral de las Mujeres cuando compañeras de Noelia Suarez de la FOB (Federación de Organizaciones de Base) se dirigieron a denunciar el intento de femicidio que había sufrido. Según comentaron, Noelia había realizado varias denuncias previas, unas 5, por maltrato y violencia de género contra su pareja en la Fiscalía.

Las imágenes compartidas muestran el terrible estado en el que quedó su morada, pero además son la ilustración más palpable que en Salta las políticas de género y la lucha contra la violencia hacia mujeres y niñas que el gobierno junto a organismos oficiales dicen llevar a cabo, son solo medidas para maquillar la realidad que a todxs y a cada unx de los funcionarixs les toma lo mejor de su tiempo tapar.

Padecer la violencia

A través de un comunicado compañerxs de Noelia informaron: “Nos movilizamos al Polo de la Mujer desde las 10 30 hs frente a las situaciones de violencia y olvido que sufrimos las mujeres y feminidades de los barrios. El último fin de semana fue incendiada la casa de nuestra compañera Noelia Suarez en Barrio Los Paraísos. No se trató de un accidente ni negligencia sino del odio y la misoginia de su ex pareja quien sin dudar prendió fuego a todas sus pertenencias y dejó la casa totalmente quemada. Entendemos que el Estado debe responder inmediatamente para poder resolver la necesidad habitacional y humana ante estas situaciones”.

Yamila compañera de Noelia, relató que “las mujeres de los barrios pobres tienen que aguantar las situaciones de violencia constantes por no poder separarse”, situación que se agrava cuando hay hijxs chicos, cuando la feminización de la pobreza se vivencia en el cuerpo, cuando no se avizoran otras alternativas, cuando el Estado solo aparece en slogans y campañas.

El hecho de violencia ocurrió el domingo a la madrugada cuando el hombre alcoholizado como de costumbre, agarró una masa y le rompió algunos electrodomésticos, apagó la luz y se dispuso a dejarla encerrada. Ella logró escaparse y resguardarse en la casa de una vecina. Los vecinos observaron que el hombre después apareció gritando “se quema mi casa” queriendo desligarse de ser el autor del incendio.

Noelia solo obtuvo el acompañamiento de sus propias compañeras, quienes organizaron una movilización hacia el Polo de las Mujeres. Desde la institución les manifestaron que no estaban al tanto de las denuncias y que se comprometían a darle una ayuda. Ellas solicitaban una casilla para que la mujer puede volver a habitar el terreno que le pertenece, desde el organismo le respondieron que era muy excesivo el gasto, por lo tanto; la mujer, víctima de violencia, es la que termina excluida de su propio hogar. En tanto desde la Cooperadora asistencial solo le brindaron “una cucheta y dos colchones”.

En su vivienda además funcionaba un merendero y una huerta agroecológica que proyectaba dar de comer a 10 familias. Noelia perdió todo, el hombre se encuentra detenido pero temen que en unos días lo dejen en libertad y “tome revanchismo”. Temen porque el Estado y sus organismos satélites han dejado demostrado su desprotección constante hacia las vicitmas.

El Encuentro herramienta poderosa

Yamila comentó que “son las organizaciones sociales feministas las que respondemos ante estas situaciones ante la ausencia del Estado” y consideró los Encuentros nacionales de mujeres como lugares primordiales para el empoderamiento: “Consideramos a este encuentro como la instancia más necesaria e imprescindible en la cual nos formamos como mujeres y disidencias, adquirimos herramientas concretas para enfrentar, combatir y hacer frente a la Violencia Machista y los femicidios que día tras día sufrimos en nuestras casas, barrios y territorios”.

Este año el 34vo Encuentro Plurinacional de Mujeres se realizará en La Plata y esperan poder participar con mujeres de las cooperativas y de organizaciones barriales: “creemos fundamental que una delegación de mujeres y feminidades de la Salta de abajo esté presente en este nuevo encuentro”, describieron desde la FOB.

 

 

 

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