Los casos de estafas en la compra de terrenos siguen saliendo a la luz.

El tema de las tomas, tan reñido y expuesto por la pandemia, dejó al descubierto la falta de políticas públicas en cuanto a viviendas, apuntando a mujeres solas con hijos a cargo, personas sin hijos, discapacitados y personas mayores que no cuentan con el apoyo del estado para resolver su situación.  

Contrario a esto es el tema de la estafa en la compra de terrenos. En el recuerdo tenemos barrios como Parque La Vega y El Aybal, que con cooperativas corruptas consiguieron estafar a un grupo importante de salteños. 

En la actualidad también pasa, pero en otras zonas… 

Micaela compró un terreno en Barrio Las Colinas, ubicado en Zona Este de Capital, pegado al Barrio Autodrómo. La persona que le vendió el terreno es Verónica Saravia, una abogada, residente en Rosario de Lerma. Varias familias hicieron lo propio en el lugar.  

Saravia habría heredado estas tierras de su padre, Freddy Saravia, hace 20 años. Un tiempo después habría contraído una deuda importante con un prestamista de apellido Brandán, el que al no haber podido cobrarle, se quedó con la propiedad de varias de esas hectáreas.  

Saravia perdió todos sus derechos allí. A pesar de ello, en los últimos 10 años, se dedicó a vender esos mismos terrenos. Utilizó a terceros que mostraban y ofrecían los terrenos, hasta llegar a la concreción de la venta.  

La primera que cumplió esta función fue Clara Inés Romero, quien fuera condenada a 4 años de prisión por ser, penalmente responsable de 27 estafas. La reemplazaron Gladys Fontana y Gloria Barreda, que aún siguen con esta tarea.  

Saravia no sólo habría dejado de ser la titular registral de estos terrenos, sino que también habría perdido su matrícula de abogada. 

Brandán, transfirió esas tierras a un Fideicomiso denominado “Proyecto de Urbanización Balcones de La Candelaria”, que actualmente administra Ángel Sarmiento, ex funcionario de Tierra y Hábitat de la gestión de Juan Manuel Urtubey. 

Hace cosa de dos semanas se incendió la casa de Jorge. Los vecinos dicen que habría sido provocado y apuntan a quien estaría revendiendo los terrenos, ya que necesita que las familias que allí habitan dejen sus domicilios y se vayan. La denuncia del hecho fue radicada en la comisaría de Barrio Autódromo. 

Son 40 las denuncias recibidas en Fiscalía de estado, por parte de vecinos que no sólo denuncian la estafa en la compra de sus terrenos sino también la violación de sus domicilios con amenazas y amedrentamiento, hasta con armas de fuego, por parte de personas presuntamente pagadas por Saravia para ahuyentar a los vecinos.  

Cuentan los vecinos que, es habitual ver a Saravia en inmediaciones del Barrio Las Colinas con un grupo de gente armada, con palos y machetes, amedrentando a vecinos, que viven atemorizados.  

En Barrio Las Colinas viven de manera precaria e irregular más de 350 familias hace más de 20 años. La falta de regulación dominial, la inseguridad y falta de servicios son moneda corriente en la zona y empañan la concreción del sueño del terreno propio de sus habitantes. 

“Hasta hace poco –cuenta una vecina- el Intendente (ahora Gobernador) guitarreaba con los vecinos y varios concejales recorrían el barrio”. Hoy, que realmente necesitan ayuda pero nadie los visita. 

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