Las mujeres comienzan a sufrir acoso callejero desde los 9 años, por lo que se ven obligadas a tener «estrategias para sentirse más seguras en la vía pública», según un reciente informe presentado por MuMaLá.

En el marco del «Día de lucha contra el Acoso Callejero», se presentó ayer en el Congreso un trabajo que se desprende de una encuesta realizada a 206 mujeres mayores de 16 años en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires. Allí, el total de las mujeres (el 100% de los casos) dijo que ha atravesado alguna situación de acoso en la calle.

Según el trabajo del movimiento MuMaLá, la edad en la que las mujeres comienzan a ser «objeto de distintas formas de acoso callejero va entre los 9 y los 22 años, y el 50% sufrió comentarios sexuales explícitos».

Entre esos gestos groseros, el 59% respondió que les hicieron gestos vulgares y el 51% que recibió algún tipo de comentario sexista como por ejemplo: «Quien fuera mecánico para meterle mano a esa máquina».

Además, el 47% aseguró haber sido seguida por un hombre en alguna ocasión, mientras que el 37% de las mujeres estuvo expuesta a que un hombre se desnudara o mostrara sus partes privadas.

Otro dato que refleja el trabajo es que entre las prácticas que modificarían o las estrategias para evitar algún tipo de acoso, el 87% de las encuestadas manifestó que evita los lugares oscuros o con poca gente y el 74% cruza de vereda si intuyen que pueden molestarlas.

Además, el 63% de las mujeres refirió salir acompañada por un hombre, un grupo de personas o una mujer para sentirse más segura al momento de transitar por determinados lugares. Y el 51% manifestó utilizar ropa que no llame la atención para evitar ser víctima de acoso.

La coordinadora nacional de MuMaLá, Raquel Vivanco, aseguró que «el total de las mujeres encuestadas refiere haber llevado adelante diferentes estrategias para sentirse más seguras en la vía pública y el 100% de las encuestadas manifestó haber sufrido algún tipo de acoso callejero».

«La encuesta tiene como propósito visibilizar el acoso callejero que sufrimos las mujeres en el espacio público, como una manifestación más de la violencia sexista y como un problema de seguridad ciudadana, el cual se debe abordar de manera urgente», enfatizó.

En representación de todas las mujeres, Vivanco reclamó así una respuesta a esta problemática por parte del Estado. «Debe realizar estadísticas y estudios cuantitativos y cualitativos acerca de las formas de violencia que vivimos en los diferentes espacios por los que transitamos», afirmó.

Al pedido se sumó también la necesidad del diseño y aplicación de políticas públicas «que promuevan ciudades seguras en las que las mujeres seamos sujetos de derecho y no ciudadanas de segunda».

Junto a la presentación del monitoreo, el movimiento lanzó la campaña «#ParemosElAcosoCallejero» en todas las provincias para desnaturalizar las distintas formas de violencia hacia las mujeres.