En tiempos donde el periodismo debería ser una brújula confiable, algunos medios parecen preferir la distorsión selectiva del paisaje antes que ofrecer una mirada integral. El reciente caso de las ventas de autos 0 km en la provincia de Salta es un ejemplo perfecto de cómo una misma realidad puede ser moldeada con fines editoriales contradictorios.

Mientras El Tribuno titula alarmado que “Salta, la única provincia con caída en ventas de autos 0 km en julio”, El Nuevo Diario celebra con entusiasmo que “Salta se ubicó entre las nueve provincias con más ventas de 0 km en julio”. ¿Cuál es la verdad? Ambas, en parte. Pero lo más revelador no es el dato, sino el relato.

Una cuestión de enfoque (y de intención)

El informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) es claro: Salta tuvo en julio una baja interanual del 2,4% en ventas de vehículos nuevos. Esa es la única caída registrada en todo el país. Pero también es cierto que, con 1.353 unidades patentadas, la provincia se ubicó novena a nivel nacional y tuvo un crecimiento del 8% respecto al mes anterior.
La elección editorial de El Tribuno se centra en el dato negativo y lo amplifica: la provincia es presentada como una “excepción preocupante”, omitiendo que el acumulado anual muestra un crecimiento del 48,7% en comparación con el año anterior. Por su parte, El Nuevo Diario hace exactamente lo opuesto: omite en su titular la caída interanual y prefiere resaltar el ranking de julio, construyendo una imagen de avance sostenido.

Ninguno de los dos miente. Pero ambos manipulan.

La paradoja de los espejos editoriales

Este fenómeno no es nuevo, pero sí cada vez más evidente. En un escenario mediático polarizado, los medios parecen buscar no tanto informar como seducir —o alarmar— a su público objetivo. Así, la información se convierte en materia prima para la construcción de un relato ideológico, económico o político.

¿Salta está estancada o en crecimiento? Depende de qué medio lea usted. Lo grave no es la diferencia de enfoque, sino la ausencia de contexto: ninguno de los dos artículos explica, por ejemplo, por qué Salta fue la única con caída interanual. ¿Hubo problemas de stock? ¿Factores económicos regionales? ¿Cambios en la demanda local? Esas preguntas, las que realmente importan, brillan por su ausencia.

Periodismo de trincheras

En lugar de aportar claridad, los medios locales parecen conformarse con participar en un juego de trincheras donde cada quien defiende su versión parcial del mundo. El periodismo deja de ser una herramienta para entender lo que pasa, y se transforma en un espejo que deforma la realidad según los intereses o temores del medio.

El dato es el mismo: Salta vendió 1.353 autos en julio. Lo que varía es la voluntad de contarlo todo.

Y esa diferencia —entre informar y editorializar sin avisar— es lo que debería preocuparnos más que cualquier cifra.