El ministro Roque Mascarello trató de mentirosos y ladrones al personal de EnAsHu poniendo en duda la acreditación de los profesionales que estuvieron en Santa Victoria Este y detectaron cuadros de deshidratación, diarreas, parasitosis intestinal, Chagas, Tuberculosis, hipertensión, cuadros de hipoglucemia, sarna humano y embarazos en niñas. (V.L.C)

La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artilugio logramos sobrellevar el pasado. Frase célebre de Gabriel García Márquez, escrita en su novela “El amor en los tiempos del cólera”, que seguirá marcando a sangre y fuego a generaciones enteras con la crudeza y la fantasía propias del realismo mágico; porque resulta imprescindible para vivir en esta región, para sobrellevar la vida en estas latitudes, valernos de una gama variada de artilugios que nos permitan soportar de pie una realidad cruel y desprovista de toda humanidad.

En un contexto de crisis, en un país que retrocedió varias décadas en materia de salud pública, allá lejos y un tanto en el olvido, transcurren sus vidas quienes habitan en las comunidades, parajes y puestos del Departamento de Rivadavia. Las pérdidas y los sufrimientos causados por la última inundación que produjo el imponente Pilcomayo siguen doliendo, y como cada año, emergen sin piedad las enfermedades y los problemas de la pobreza agudizados.

Por suerte, desde la distancia y espesura del Chaco salteño llegaron algunos ecos para instalarse en la agenda mediática y dar cuerpo a uno de los debates con mayor resonancia de los últimos tiempos. Hablamos de los cruces entre cronistas y el propio ministro de Salud de la provincia de Salta. Resulta que entre el 28 y 31 de marzo se desarrolló en Santa Victoria Este el denominado Operativo Sanitario EnAsHu que brindó atención “a 235 personas provenientes de las Comunidades y Parajes de La Puntana, Bajo Grande e Hito Uno”, según informa en su sitio web esta organización de Enfermería para la Asistencia Humanitaria (EnAsHu).

José Boggiano, licenciado en enfermería y uno de los responsables del operativo, asegura que el personal sanitario “realizó a todos los niños un control clínico, antropométrico y el control del esquema de inmunización recibido. A las mujeres se les realizó el control clínico y ginecológico. A las mujeres embarazadas se les realizó un control prenatal, ginecológico y un monitoreo cardíaco fetal”, y que se atendieron “consultas de salud sexual y reproductiva, brindando anticoncepción a todas aquellas mujeres que lo requirieron, y control a las usuarias de métodos anticonceptivos previos. En lo que respecta a los hombres, se les realizó un control médico clínico y de signos vitales al igual que al resto de la población”.

Hasta aquí es de destacar el accionar de ésta y tantas otras organizaciones no gubernamentales que de manera solidaria trabajan desinteresadamente por el bienestar común en la zona. Pero, conforme avanza el balance de lo realizado, el tono va subiendo y el informe se torna nefasto para los responsables de velar por la salud y bienestar de las y los salteños: “Durante la atención se hicieron test rápidos de Chagas, test rápidos de HIV, controles de glucemia, controles de orina con tiras reactivas, electrocardiogramas, test de embarazos, nebulizaciones y aplicaciones de fármacos intramusculares y/o endovenosas. Las patologías más encontradas fueron cuadros de deshidratación, diarreas, parasitosis intestinal, Chagas, Tuberculosis, hipertensión, cuadros de hipoglucemia, sarna humano, embarazos en niñas y dos cuadros graves de insuficiencia respiratoria”, prosigue Boggiano para quien las provincias de Salta y Chaco padecen sendas crisis sanitarias y humanitarias.

A este devastador y triste relato, el director de EnAsHu suma que “en nuestro segundo día de trabajo visitamos comunidades donde parece no pasar el tiempo, con personas que parecen venir en la Edad de Piedra. Una de esas comunidades es San Bernardo, donde no pudimos atender ya que el Cacique y el Delegado junto a un grupo de hombres lo impidieron. El motivo fue un mensaje que se había transmitido por la radio que indicaba que quien reciba nuestra atención perdería sus planes de ayuda social, y que esa orden había sido dada por el Senador Provincial Mashur Lapad, según testimonios que tenemos registrados”, denuncia tajante el enfermero.

Sin embargo, y como si no fuese suficiente con las supuestas amenazas a los pobladores, relata: “Más tarde la situación se agravó cuando llegamos a la Comunidad Bajo Grande: al comenzar a atender se acercó un grupo de ‘patoteros’ que intentaron intimidar al equipo de terreno de EnAsHu cosa que no lograron, aunque consiguieron que se atienda en un clima de tensión. Al salir de esa comunidad recibimos piedrazos lanzados por gomeras hacia los vehículos, por si no habíamos entendido el mensaje”.

Como no podía ser de otro modo, colegas preguntaron al ministro responsable de la cartera de Salud, Roque Mascarello, sobre lo acontecido en Santa Victoria Este. El ministro visiblemente molesto fue lapidario; trató de mentirosos y ladrones al personal de la ONG y puso en duda la acreditación de los profesionales: “Mienten, no sabemos quiénes son, como en tu casa, cuando vos vas a la casa de otra persona pedís permiso para entrar, es lo que corresponde. Acá viene gente de  Amtena, del hospital Británico, del hospital Italiano, Austral, un montón de fundaciones vienen a trabajar a ese lugar y lo hacemos de manera conjunta. Por eso, quiero que sepan que esos médicos espero que sean debidamente acreditados o enfermeros como son en este caso. De la gente de EnAsHu no tenemos ningún tipo de registro y además no tienen ningún tipo de información fehaciente respecto de lo que están diciendo, es una mentira, es una falacia”, fustigó el ministro.

Mascarello, se expresó también cuando fue consultado sobre las carencias que sufre Salud Pública en cuanto al Calendario de Vacunas, principalmente la de la gripe, “no se encuentran las vacunas, ninguna no solamente de la gripe, hay varias del esquema de las 19 vacunas en el calendario nacional que no las estamos recibiendo. No solamente nosotros sino el resto de las provincias, dicen que en los próximos 15 días las estaremos recibiendo», remató el funcionario dejando ver cómo impacta en la provincia el desmantelamiento del ministerio de Salud de la Nación, tras los ajustes de Mauricio Macri, quien subordinó Salud a Desarrollo Social, órbita de Carolina Stanley.

Cruces más, cruces menos, lo que sí queda muy en claro es la desjerarquización y vaciamiento de las políticas sanitarias históricas pensadas para asistir a los sectores más vulnerables de nuestro país. Ahora bien, Salta, siempre pobre entre las pobres ¿Cómo piensa responder a las necesidades y flagelos reales que la azotan? ¿De qué artilugios se valdrá?  Cuidado, no es lo mismo la memoria del corazón que la memoria colectiva.