Por su postura anti medidas sanitarias la titular de la Fundación Volviendo a Casa, Isabel Soria, radicó la denuncia contra el legislador nacional, Martin Grande, en la fiscalía de Tartagal.

En su discurso anticuarentena, antivacuna y anti todo lo que proponga el Gobierno Nacional, Martín Grande basa su oposición. Si Alberto va para la izquierda, él va para la derecha, geográfica e ideológicamente hablando. Pero dentro de su oposición, para lo que usa su medio de comunicación, se va a los extremos, olvidando su responsabilidad como legislador y aprovechándose de su poder como comunicador.
Es por ello que a las 14.32 de ayer, la titular de la Fundación Volviendo a Casa, Isabel Soria, radicó la denuncia contra el legislador nacional, en la fiscalía de Tartagal. Tal denuncia será enviada al Congreso de la Nación para que conforme una comisión que evalúe la conducta del diputado en cuestión.
Isabel Soria explicó que lejos de estarse rigiendo por la normativa vigente, Grande se la pasa hablando en su medio de comunicación y en otros, e incluso en la Cámara, contra las medidas sanitarias. Sin tener en cuenta, bajo ningún punto de vista, la cantidad de personas que murieron en el país por la pandemia.

Grande habla con total irresponsabilidad de «productos baratos para gente que no tiene”, en referencia al consumo de dióxido de cloro, cuyo consumo no está autorizado por la Organización Mundial de la Salud y ya provocó varias muertes. De hecho, el diputado nacional Mansilla de Río Negro ya realizó anteriormente una denuncia al respecto, cuando fue la Comunicadora Viviana Canosa la que hizo promoción de su consumo, luego de los cual falleció un menor que lo consumió. Destacando que el papel del legislador es el de ayudar a proteger a los ciudadanos y no incitarlos a consumir algo que no se tiene claro que efecto provoca, como lo hace su par salteño. Para Isabel Soria, esto deja ver que está mandando a la gente de escasos recursos “a que se suicide”. Teniendo en cuenta que, en todo momento se refiere de forma despectiva a la «gente que no tiene», para completar el cuadro.
“Que lo saquen, porque este sujeto hace un montón de tiempo es uno de los líderes que en Salta ha estado al frente de las marchas anticuarentena, poniendo en riesgo la vida de las personas”, expresa la presidenta de la Fundación que lucha contra la trata de personas en Salta.
Soria agregó que no tiene nada en contra de las personas que lo hacen, pero siendo un diputado nacional, tiene un alto índice de responsabilidad, que desde el comienzo de la pandemia no cumple. Recordemos que, en los primeros tiempos de obligatoriedad del uso del tapabocas, Grande fue fotografiado en plena calle sin uno. En las marchas anticuarentena nunca impulso a sus seguidores a mantener la distancia social, tan importante para evitar el contagio. Sin olvidar que recomienda el uso de productos no autorizados a personas de bajos recursos dejando ver que entre líneas sostiene que es lo único a lo que ellos pueden aspirar para no contagiarse. Además de estar en contra del uso de la vacuna. Martín Grande y el organizador de una fiesta clandestina están al mismo nivel de irresponsabilidad. La diferencia está en que el segundo es multado y Grande cuenta con inmunidad parlamentaria para hacerlo. Sin tener en cuenta que su accionar no cumple con el artículo205 del Código Penal, que protege el bien jurídico de la salud pública, que es a la que ataca la pandemia, que sanciona aquellas acciones u omisiones dolosas mediante las cuales se puedan producir la introducción o propagación de una epidemia exclusivamente, a través de la violación de las normas impuestas por la autoridad competente. Es este artículo del Código Penal el que utiliza el Gobierno Nacional en los DNU que buscan la protección de la mayor cantidad de argentinos. «Que de una buena vez alguien le ponga un “basta, hasta acá llegaste” al legislador que cree que la banca de diputado nacional le da impunidad y no inmunidad. Será la Justicia quien lo diga.

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