Miembros de la delegación salteña que está preparándose para participar de las Olimpiadas Nacionales Universitarias, que se realizarán en San Juan dentro de tres semanas, denuncian falta de presupuesto e irregularidades que perjudicarán su performance.
Estudiantes de la Universidad Nacional de Salta denuncian carencia de recursos para participar de las XXV Olimpiadas Universitarias Nacionales, que se desarrollarán entre el 12 y el 17 de octubre, en San Juan.
La bronca crece adentro de la UNSa, donde se considera que la poca participación que tendrán los salteños en el evento sanjuanino se debe a que hay una merma en el apoyo a los deportistas de esa institución, además de que se está beneficiando a algunos estudiantes con llegada a algunos profesores. La situación es delicada y resulta un retroceso en los avances que se habían conseguido en los últimos años.
Otras épocas
Desde la UNSa recuerdan que cuando asumió el rector Víctor Hugo Claros se propuso una fuerte política deportiva, por lo cual en 2011 la Universidad participó de sus primeros juegos nacionales en Mendoza, contando con la participación de casi todas las disciplinas que se desarrollan en su predio.
En 2013 también participó. En aquella ocasión se realizó el evento en Córdoba. Salta participó en menor cantidad de disciplinas a causa de que no se contaba con los fondos para abonar el costo del viaje.
Este año, la falta de recursos monetarios es exagerada, según la opinión de los estudiantes, a tal punto que se consideraron dos posibilidades: no participar de los juegos o que viajen solamente participantes de pocas disciplinas, lo que significaría la reducción vehicular para la delegación, que pasaría de dos colectivos a uno. Dicho ómnibus sería el perteneciente a la Universidad.
Según las fuentes, el problema de fondo se deriva de que solamente dos decanatos aportaron parte de sus presupuestos para abonar el viaje y porque, por su parte, el rectorado declara no poder destinar fondos de la Universidad para el evento.
Los estudiantes se preguntan por qué en 2011 pudieron viajar todas las disciplinas y en 2015 el viaje sería sólo para unos pocos. Dudan sobre el supuesto apoyo que dice brindar Claros al deporte universitario. Consideran que la Universidad pública, prioriza otro tipo de gastos, dejando de lado el deporte salteño.
Pero lo que molesta mucho de este asunto es que la selección de las disciplinas que viajan en el único colectivo, que cuenta con 42 asientos, son aquellas que más les simpatizan a sus profesores.
Pocos profesores cubren diferentes disciplinas (por ejemplo, uno solo enseña tres), y a la hora de viajar seleccionarían aquellas con las que tengan preferencia. Por otro lado, no todos los deportes pueden entrenar a tiempo completo, por no contar con la infraestructura suficiente.
Los deportistas universitarios salteños aseguran que no existe una contención para ellos y eso se refleja claramente en el nivel que se observa en cualquier campeonato de índole mayor. Con todo, la UNSa tiene la posibilidad de que viaje la mayoría de los deportistas en dos colectivos. Para ello, deberían abonar 1.500 pesos por persona que se financiarían a través de la venta de un bono contribución. Esto provoca el desencuentro interno entre los que fueron beneficiados por un traslado gratuito y los que se quieren sumar en el segundo colectivo, ya que de sumar un ómnibus el gasto se repartiría entre todos. En los nacionales anteriores, los deportistas también realizaron venta de bonos pero en una cantidad mínima.
Los damnificados se preguntan adónde van a parar los recursos que en años anteriores fueron destinados a sus actividades y cuál es el proyecto que se tiene de cara al futuro.







