Gustavo Sáenz sigue con chances de conducir la Federación Argentina de Municipios. Sus buenas relaciones con Cambiemos y el jefe de gabinete Marcos Peña, más la obsesión de Macri por desplazar al peronismo de la conducción, le dan aire al salteño.

La información es confirmada por el diario Clarín que recuerda que la Federación que supo ser funcional al kirchnerismo de la mano del alcalde de Florencio Varela, Julio Pereyra; es deseada hoy por el macrismo. La Federación Argentina de Municipios está facultada para representar a todos los municipios del país, mediante su asociación voluntaria. “Ahora, finalizado el ciclo kirchnerista, los intendentes radicales y massistas se están poniendo al día con la cuota que dejaron de abonar mientras los jefes de la FAM resolvían sus asuntos en asados en Olivos o en asistencias a los actos que encabezaba Cristina”, precisa Clarín.

La disputa se anuncia intensa por el control de la entidad: los intendentes peronistas no quieren perder esa herramienta; los jefes comunales radicales cuentan con buen número; los intendentes PRO se sumarían a esa intención y aquí aparece un ingrediente extra: “la de los massistas, encabezados por el jefe comunal de la ciudad de Salta, Gustavo Sáenz, quien forjó una buena relación con el macrismo y la semana pasada, se vio con funcionarios nacionales como Marcos Peña”.

El intendente salteño Gustavo Sáenz señaló, ante la consulta de Clarín, que “para mí sería un honor presidir la FAM. Después de haber tenido la oportunidad de recorrer el país -como candidato a vicepresidente- y logré conocer las necesidades de cada lugar de la Argentina”. Y dijo que desde allí, intentará “discutir el tema de la participación: tenemos provincias ricas con argentinos pobres”.

De resultar la postulación del massista Sáenz la decisión final del Gobierno nacional, se volvería a abrir un frente nuevo de conflicto entre la UCR y el PRO, relación por la que los radicales José Corral y Ernesto Sanz trabajan por relajar, incluso ante el propio Mauricio Macri.