EL hombre recientemente condenado a 1 año de prisión condicional por el delito de estafa en perjuicio de un laboratorio.
Este martes la Justicia concluyó con un caso que había sido denunciado en 2018 y que tras siete años no hubo condena por el mismo. Es que un chofer de flete había sido denunciado por apoderarse de 19 bultos de muestras médicas que debían ser entregados en el mes de enero de ese año. Sorpresa fue cuando tiempo después esos artículos aparecieron en un supermercado de la zona sur de la ciudad a la venta del público.
El auxiliar fiscal, Pablo Nieva, de la Unidad de Delitos Económicos Complejos estuvo presente en la audiencia donde se condenó a 1 año de prisión condicional a Luis Antonio Raúl Diez Gómez por el delito de estafa. El juez Eduardo Raúl Sángari, homologó el acuerdo alcanzado por las partes, con el reconocimiento de culpabilidad del acusado por el delito de estafa.
La intervención de la UDEC se originó el 20 de enero de 2018, a partir de la denuncia radicada por un chofer de la empresa Expresso Total, quien aseguró que Diez Gómez, contratado para colaborar con la distribución local, se había apropiado indebidamente de mercadería destinada a distintos puntos de la ciudad de Salta.
El denunciante explicó que, el 8 de enero de ese año, debía distribuir productos de un laboratorio médico, empaquetados en diecinueve bultos. Debido a que el camión a su cargo no podía circular por la zona céntrica, el reparto fue delegado a Diez Gómez, quien utilizaba una camioneta tipo flete.
El acusado entregó remitos con firmas de recepción falsificadas, correspondientes a dos destinos: la firma Cofaral y un domicilio particular en calle 25 de Mayo, donde debía entregarse la mercadería a un visitador médico. Con esa documentación, percibió el pago correspondiente al servicio.
Días después, el 18 de enero, la empresa de transporte descubrió que la mercadería destinada al visitador médico nunca fue recibida. Al ser consultado, el acusado aseguró que había cumplido con la entrega y afirmó que se encontraba trabajando en Tartagal. Prometió regresar a Salta para “recuperar la mercadería”, pero luego dejó de responder las llamadas.
Durante la investigación, el visitador médico, representante de Nutricia Bagó S.A. en la región, explicó que los productos en cuestión eran muestras médicas sin valor comercial, destinadas exclusivamente a profesionales de la salud para su evaluación. Sin embargo, tiempo después, parte de esa mercadería fue detectada a la venta en un supermercado del barrio Santa Ana.




