La mujer pudo ser rescata dentro del mismo cementerio de la Santa Cruz, donde Pablo Gabriel Yañez quiso quitarle la vida.
Arranca el juicio contra Pablo Gabriel Yañez, el hombre de 33 años que trató de matar a su novia, prendiéndole fuego, dentro del cementerio de la Santa Cruz.
Yañez está imputado por el delito de tentativa de homicidio calificado por la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género en perjuicio de Rocío Noelia Sarapura.
La jueza Carolina Sanguedolce definirá su futuro.
Todo sucedió el 25 de enero de 2019, cuando personas que habían ido a honrar a sus difuntos a la necrópolis alertaron de la presencia de una mujer con quemaduras.
Llamaron al 911. Los policías, al llegar, encontraron a la mujer en una pileta ubicada en el predio, intentando aliviarse.
Presentaba quemaduras en los miembros inferiores, en la zona abdominal, en los miembros superiores y parte del rostro, mientras que su pareja tenía quemaduras en las manos.
Ambos fueron asistidos y trasladados al hospital San Bernardo, donde la víctima permaneció internada con riesgo de vida, debido a las graves lesiones que sufrió.
El personal policial interviniente inició tareas investigativas y pudo recoger importantes testimonios, sobre todo de personal del cementerio, quienes refirieron haber visto ingresar a la pareja y notar un comportamiento extraño de la mujer. Ya en el interior otros empleados y visitantes indicaron que vieron a la pareja discutir mientras el acusado tenía una vela en la mano.
La hipótesis fiscal es que encontrándose la pareja en el interior del cementerio y previo desplegar diversos actos de violencia en contra de la integridad corporal de la mujer, incluso mantener una discusión, Yañez le arrojó algún tipo de líquido inflamable al cuerpo de su pareja y al tomar contacto con la vela, provocó que la joven se quemara, lo cual queda acreditado por los testimonios recabados y por las heridas constatadas por el personal médico.
Surge de la investigación que la mujer se encontraba en una situación de extrema vulnerabilidad y había iniciado una relación sentimental con el acusado seis meses antes del hecho.




