Según un informe de Directorio Legislativo, hay diferencias sustanciales entre lo que cobran diputados, senadores e incluso entre los propios miembros del Senado.

En la región, los salarios legislativos varían ampliamente, con ingresos mensuales que en algunos países superan los 11.000 dólares y en otros no alcanzan los 3.500. Así lo muestra un relevamiento de la organización Directorio Legislativo, que detalla los montos que perciben los representantes parlamentarios país por país.

En el caso argentino, la situación se destaca por su complejidad. Por un lado, existe una diferencia significativa entre las dos cámaras del Congreso: los senadores que aceptaron los últimos aumentos salariales perciben dietas mensuales brutas de 8.105 dólares, mientras que los diputados cobran 4.852 dólares. Es decir, más de 3.200 dólares de brecha.

Pero dentro del Senado también hay disparidad. Esto se debe a que el decreto 344/25 habilita a los senadores a desacoplarse de los aumentos salariales otorgados al resto del personal legislativo, lo que genera un esquema dual. Así, aquellos que rechazaron los incrementos mantienen una dieta mensual bruta de 6.709 dólares, casi 1.400 menos que sus colegas que sí los aceptaron.

Este esquema convierte a Argentina en uno de los pocos países de América Latina donde no solo hay diferencias salariales entre cámaras legislativas, sino también al interior de una de ellas.