Ya asoman los candidatos para las próximas elecciones. O, para ser más precisos, los que se candidatean a candidatos. Y con ellos empieza el desfile de flyers, fotos, slogans y promesas que todavía no se sabe muy bien a quién están dirigidos. Analicemos, por ahora, solamente el de Daniel Zoilo, que eligió presentarse como dibujito animado. Quien le aconsejó que no hiciera campaña con una foto quizá no estaba tan equivocado. El problema es que el ilustrador se entusiasmó: Zoilo aparece feliz, saludable, confiable y bastante menos miope que en la vida real. Lleva, además, una campera que dice “Francia”, detalle patriótico cuya relación con una candidatura peronista todavía requiere algún esfuerzo de interpretación. Pero lo mejor es el escudo del PJ, colocado estratégicamente a la altura de la cintura, cumpliendo una función que podríamos definir como heráldica y textil al mismo tiempo: taparrabos partidario. El resultado es curioso. Zoilo parece un candidato generado por inteligencia artificial, vestido por alguien que confundió París con Perón y protegido, apenas, por el escudo del partido.
Lo verdaderamente devastador, sin embargo, no está en el dibujo sino debajo de él. La publicación consiguió dos likes y un compartido en Facebook. Dos. El candidato ya tiene flyer, escudo, campera francesa y una versión digital en la que todo parece funcionar. Solo falta un pequeño detalle: el electorado.




